Ivanna y Luz Neidi Téllez se han convertido en símbolo de lucha para los tulueños y muchos vallecaucanos que han visto cómo la madre ha sacrificado parte de su vida para sanar a su hija.

Vendiendo material reciclable que le donaron los tulueños, por fin logró el dinero necesario para la implantación de células madre a la niña. El tratamiento estará a cargo del médico Felipe Torres, especialista en regeneración celular

«No tengo palabras para agradecerle a los tulueños tanta generosidad con Ivanna. Gracias a su ayuda en un mes la niña empezará el tratamiento y, con el poder de Dios, ella crecerá como una niña normal».

La expresión corresponde a Luz Neidi Téllez, madre de Ivanna Vélez, la niña que nació con síndrome de West y que a través del material reciclable que donaron los tulueños recaudó el dinero necesario para el tratamiento de implantación de células madre.

El procedimiento en Bogotá estará a cargo del médico Felipe Torres Obando, especialista en regeneración celular y células madre, quien viene haciéndole un seguimiento y preparación a la niña desde el año anterior.

Para Luz Neidi ha sido una etapa difícil pero muy satisfactoria puesto que tiene la certeza de que ya comienza el proceso final que le permitirá a Ivanna superar las convulsiones y empezar a hacer una vida normal.

«Ahora quiero prepararme con un método que se llama Glenn Doman para hacerle yo misma las terapias en la casa, para lo cual ya le estoy organizando una habitación especial « agrega la madre a quien le brota el optimismo y la alegría al imaginarse a su niña completamente sana.

Mediante la campaña de reciclaje que inició en octubre del año anterior y algunas donaciones, Luz Neidi Téllez pudo recaudar los 48 millones de pesos que le vale el tratamiento pero señala que la campaña no termina puesto que el proceso no termina aún.

Para ayudarse, acaba de montar en su casa del barrio La Paz, un mercado de ropa usada que le han donado también los tulueños, con prendas en buen estado que vende a dos mil y tres mil pesos.

«Además voy a aprender repostería para vender pasteles y tortas para toda ocasión» puntualiza Luz Neidi, cuya energía parece ser eterna.

También viene estudiando la posibilidad de someter a la niña a sesiones de equino-terapia, en las que el paciente se interrrelaciona con un equino que le traslada su energía y le ayuda de manera sustancial a mantener el equilibrio de su cuerpo.

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