Habitantes del barrio Tomás Uribe Uribe, a la altura de la carrera 24 entre calles 22 y 23, debieron señalizar de manera artesanal el hueco que se ha formado en el sector, generando gran peligro para vehículos y peatones.

El foramen, que ya lleva varias semanas abierto, al parecer por una obra civil que no fue bien terminada, amenaza con crecer cada día más hasta convertirse en un riesgo de grandes proporciones.

Voceros comunitarios del sector céntrico de la ciudad, han elevado peticiones reiteradas a la Secretaría de Hábitat e Infraestructura para que se haga el arreglo correspondiente pero sus llamados no han recibido una respuesta satisfactoria.

Entre tanto, sigue latente el peligro de que algún ciudadano pueda sufrir un accidente que le generaría además una demanda al municipio.

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