Oswaldo Franco, 60 años de música para beber y recordar, ya son algo más de mil las canciones compuestas algunas grabadas por los grandes del país.

El barrio Victoria, por ser el más grande de la ciudad, ha dado infinidad de personajes pero si de alguien se siente orgulloso es de Oswaldo Franco Cardona quien, si bien nació en Cali de manera circunstancial, fue este el barrio donde vivió desde los seis meses y el que considera su cuna.

Hijo de Carmen Tula y Octavio, su niñez y primera infancia la vivió en la esquina de la carrera 33 con calle 34, inmueble heredado por su abuelo Polo Cardona, de quien a su vez heredó la vena artística pues era un avezado ejecutante de todos los instrumentos de cuerda, salvo el violín.

«Mi nacimiento en Cali fue muy accidental puesto que mi madre estaba esa noche en el teatro Ayacucho viendo actuar a Tito Cortez, su ídolo, y allí sintió los dolores del parto. Era el 14 de junio de 1952» señala el cantante y compositor de temas como Me bebí tu recuerdo, Pequeño motel y Loco por amor por mencionar solo algunas de sus más de 1000 canciones, 170 de ellas ya grabadas.

Hizo sus estudios primarios y los cuatro primeros de bachillerato en el colegio San Francisco de Asís y terminó su secundaria entre el Colegio Agrícola de Andalucía y el ITA de Buga.
Justamente en el colegio privado tulueño, cuando estaba en segundo, fue escogido junto a varios alumnos por el maestro Héctor Cedeño para conformar un coro que iba a diversas presentaciones locales. Fue este su primer contacto con los escenarios cuando contaba con siete años de edad.

Primera composición

Paralelamente, sintiendo ya su primera afinidad con la música, tocaba una pequeña guitarra con cuerdas de alambre que le había regalado su abuelo Polo y donde cantaba canciones como Pénjamo, recuerda ahora Franco Cardona.
Luego, cuando ya estaba en el Agrícola de Andalucía, donde le huía a cantar en público por pura timidez, conoció a Nubia, hermana de un compañero de estudios, y fue a esta a quien le compuso su primera canción, que se llamaba justamente como ella, Nubia.

«No hace mucho, ya con el nombre de Oswaldo Franco conocido por sus composiciones, un día fui a visitar a mi excompañero en Andalucía y allí estaba Nubia, mi primer amor de niño, y cuando su hermano le dijo que yo era Oswaldo Franco, ella, sin ningún disimulo, le preguntó quién era Oswaldo Franco» cuenta como anécdota el artista en su apartamento del centro de Tuluá.

Más adelante aprendió a tocar tiple con un trabajador agrícola de esa institución y finalmente la guitarra con la cual ha hecho todas sus canciones, llegando a conformar un grupo de artistas, en la década de los 70, que recorría emisoras, colegios y escenarios cantando la música de Olimpo Cárdenas, Julio Jaramillo y Alci Acosta.
A la edad de 20 años salió como técnico agrícola del ITA de Buga y de inmediato ingresó a trabajar con el ICA que lo envió a San José de Isnos, Huila donde, mientras hacía asistencia técnica a los campesinos de la región, cantaba a dúo con Agustín Muñoz, especialmente la música de Alci Acosta y Olimpo Cárdenas.

«Un día, cuando ya me habían trasladado a Palermo, llegó Olimpo Cárdenas a cantar al pueblo y, como yo era su imitador, alguien me llevó donde estaba, lo conocí y, muy generoso, me invitó a cantar a su lado. Incluso esa noche cantamos a dúo» rememora Franco agregando que esa actuación le significó una serie de contratos por todo el Huila, donde pronto se hizo muy popular.

Me bebí tu recuerdo

Allí contrajo matrimonio y en el Huila nacieron sus tres hijos, Oswaldo, Alejandra y Carlos, pero esta relación no tuvo mucho futuro y finalmente llegó la separación.
Fue precisamente por esos días en Palermo que nació su primer gran éxito, Me bebí tu recuerdo, inspirado en una novia que había dejado en Tuluá y que, por la distancia entre ellos, había decidido casarse.
«Esta noticia fue muy dura porque ella había sido mi gran amor y yo seguía conservando esperanzas, así que una noche de farra con mis amigos, se me ocurrió que agarrando su foto con mi mano izquierda, me tomaba el trago con la otra y así me bebía su recuerdo» precisa el compositor del tema que alcanzó más de 600 mil copias vendidas cuando la música se prensaba en discos.

La canción fue hecha en febrero de 1994 y tras ofrecérsela a los grandes como Darío Gómez, Luis Alberto Posada, El Charrito Negro, Jorge Luis Hortúa y Luisito Muñoz, finalmente fue grabada por un carta-güeño, Luis Arturo Ramírez, quien murió muy joven aunque alcanzó a escucharse.
Oswaldo Franco tiene muy claro en su memoria cuándo se la entregó a Gali Galiano. Fue un día en que Carlos Franco, el arreglista, productor y compositor tulueño, le grababa un trabajo a Oswaldo en su estudio de Bogotá hasta donde llegó Galiano y, tras un corto diálogo, se la tarareó y, sin pensarlo dos veces, el de Chiriguaná la tomó, la grabó y la convirtió en éxito internacional.

Sueños en grande

Luego vinieron Viejo motel, también grabada por Galiano; Enfermo de amor, Con un adiós y Loco por amor que le grabó El Charrito Negro y la última de mayor éxito Perdóname que le prensó el caleño Pipe Bueno.
«Paradójicamente Loco por amor la compuse en salsa queriendo incur-sionar en ese ritmo y se la llevé a Jairo Varela, quien me aclaró que Niche solo grababa sus temas, así que se la mostré a El Charrito y este la grabó en el ritmo que todos la conocen» añadió el tulueño.

Confiesa que todas sus canciones se las muestra primeramente a su esposa y, tras su visto bueno, lo hace con El Charrito, quien toma algunas para sus grabaciones. En total le ha grabado 15 temas suyos.
«Este año lo comienzo con nuevos proyectos para celebrar mis 60 años de carrera. En primer lugar quiero componer mínimo 100 canciones; quiero viajar a México y conocer intérpretes que puedan grabar mis canciones y, finalmente, optar por un premio Grammy en el 2020. Esos son mis sueños y, con la ayuda de Dios, los conseguiré» puntualiza Oswaldo Franco Cardona, el orgullo del barrio Victoria.

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