“…crecen en el país, los accidentes automotores, que hoy tienen un ingrediente nuevo, como es el caso de las motos…”.

Todas las medidas que conduzcan a prevenir la accidentalidad en las carreteras nacionales son bienvenidas, útiles y necesarias y nunca serán suficientes, dadas las características muy especiales de nuestra geografía que entre otras cosas, su mantenimiento padece un retraso milenario y dificulta en gran medida la aplicación de las normas de tránsito que tienen como fin hacer más fácil y cómodo la transitabilidad y al mismo tiempo evitar en cuanto sea posible los accidentes y en consecuencia las víctimas fatales que enlutan las familias colombianas una y otra vez.

Se ha sostenido que en la historia del transporte, pasamos de la mula al avión y esto paralizó de una vez para siempre el arreglo de las vías y es así como ahora es muchísimo lo que falta para ponernos al día en esta materia y paralelo al atraso, es paradójico, crecen a lo largo y ancho del país, los accidentes automotores, que hoy tienen un ingrediente nuevo, como es el caso de las motos que hacen de las suyas tanto en las ciudades como en las rutas nacionales y decimos que “hacen de las suyas” porque según las estadísticas son las causantes del máximo de accidentes y se han convertido en el “coco” de las autoridades de tránsito que hacen todo lo que está a su alcance por minimizar este fenómeno, sin resultados aparentemente satisfactorios.

Es por lo tanto, obligatorio que se tomen cada día, medidas más estrictas que son muy necesarias y entre otras es el de aumentar la vigilancia en las carreteras, específicamente en el Valle del Cauca, en donde se han adelantado buenas y magníficas vías primarias, pero al mismo tiempo se encuentra transitando maquinaria pesada, agrícola y ganadera, sin las debidas precauciones, que lógicamente ponen en peligro la vida de cientos y cientos de personas que son transportadas en uno y otro sentido entre las poblaciones de la región centro vallecaucana.

Urge aumentar los controles diurnos y nocturnos y para esto se necesita más personal y obviamente mayores recursos, que entre otras cosas, nunca serán suficientes, dadas las necesidades del sector, en donde surgen nuevos problemas como consecuencia del crecimiento rápido y a veces desorganizado de los medios de transporte cuyo mercado se mueve vertiginosamente sin prever en ningún modo la accidentalidad que conmueve a las autoridades responsables de evitarla al máximo.

Así mismo, sea esta la ocasión, para llamar la atención, sobre la vigilancia y control que las autoridades deben ejercer sobre las dependencias particulares u oficiales en donde se adelanta la revisión técnico mecánica, ya que los accidentes de los últimos meses, indican a las claras, que son muchos los vehículos que no cumplen con las seguridades exigidas por las normas de tránsito y sin embargo circulan por las vías “como Pedro por su casa” y solamente se toman las medidas y se hacen correcciones, cuando es demasiado tarde y las víctimas claman al cielo. Nunca será demasiado tomar medidas enérgicas, claras y contundentes, con el fin de evitar más lágrimas en las familias colombianas.

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