Con el propósito claro de recuperar la confianza de la gente y borrar el estigma de la violencia en el sector, llegó a la parroquia de la Santa Cruz el padre Michael Stiven Terranova, cuya primera actividad fue la fiesta patronal del 3 de mayo.

El presbítero destacó de su nueva parroquia la consagración en primer grado que tiene a la madre Laura Montoya puesto que en su altar hay cabello de la santa antioqueña, lo que muchos no saben y que podría convertirla en sitio y motivo de peregrinación.

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En cuanto a las obras materiales el padre Terranova se propone restaurar el salón parroquial para lo cual espera contar con el apoyo de la comunidad que puede hacer parte de los grupos pastorales y nutrirse de la palabra de Dios en las eucaristías diarias, de lunes a jueves a las 7 p.m., y los domingos a las 11 a.m. y las 7 p.m.

El mismo padre Terranova está encargado de las eucaristías en la urbanización La Villa de lunes a jueves a las 6.30 p.m. y los domingos a las 9 a.m. y 6 p.m.

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