“…Es lamentable la desconfianza del gobierno ante las exigencias de la población para prevenir una tragedia…”.

Las tragedias anunciadas con motivo del invierno siempre cogen con los calzones abajo a los mandatarios de turno, desde el propio presidente de la república hasta el alcalde del municipio más pequeño del país y aunque a veces sorprende que los funcionarios se hacen presentes con la inmediatez que les permiten los medios de transporte, no es así con las soluciones definitivas.

El último caso que recuerdo es el de la presencia del mandatario nacional en Rosas Cauca, en donde murieron aplastados por el lodo, 32 personas y al día siguiente, una mujer clamaba por el envío de maquinaria grande, para remover los escombros y poder así encontrar a su padre.

Es lamentable la desconfianza del gobierno, sea el que fuere, ante las exigencias de la población cuando trata de prevenir una tragedia, tal como la ocurrida.

No es posible aceptar racionalmente que no se hubiera tomado cartas en el asunto, cuando se dieron cuenta del incumplimiento del contratista y se limitaron a adelantar las quejas y los trámites de rigor, pero nada, nada hicieron por buscar una solución inmediata a la gente y el resultado es la tragedia.

Ya no hay remedio, pero fueron necesarias 32 víctimas fatales, para que ahora,pueda ser, reubiquen a quienes lograron salvarse.

Y precisamente el alcalde de Manizales, esta semana, reveló que desde hace dos años, cuando su municipio tuvo una emergencia invernal, el gobierno le prometió la ayuda adecuada para construir mil viviendas y apoyar cerca de 4 mil damnificados A la fecha no se ha construido ni una sola y continúa hoy la emergencia.

Le prometieron de todo, maquinaria liviana y pesada, creo que créditos blandos, compra de lotes y predios, pero nada de nada.

Entonces, no se podría creer en promesas de momento y por lo tanto, con el paso de los años, ya el pueblo no cree y de ahí el abstencionismo creciente y lo peor, la aparición de los populismos de derecha e izquierda, que también como se está comprobando, pescan en río revuelto, pero tampoco son la solución para encontrar la justicia social.

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