“…he aprendido con el pasar de los años a darle valor a las cosas simples. Aún me falta…”.

Entraré al gimnasio, empezaré la dieta, voy a compartir más con mi familia, en diciembre viajaremos, el tratamiento médico lo haré sin interrupciones, empiezo a estudiar, tomaré las clases de inglés, me inscribiré en la universidad, seré más amable con la gente; estas y diez mil más proyecciones y deseos son los que comúnmente se escuchan en el cierre de cada año y al hacer el balance quizás no se logren o se logren en parte. ¿Qué tiene diciembre para generar tal expectativa en el ánimo general de la gente?. Puede ser el calor humano, el interés de compartir buenos deseos, la cercanía con la familia, el ambiente de vacaciones colectivas y claro la alegría propia de la temporada que se maximiza en la noche del 31 con la recomendación clara de cuidar los excesos tanto en el licor como en la comida, no sea que el primero la realidad sea otra y no precisamente de jolgorio.

La celebración de navidad y año nuevo debería ser todo el mes de diciembre. Que se sienta el gusto por lo vivido durante los once meses que preceden el año que termina. Lo bueno para repetirlo. Lo que no salió tan bien para reflexionar y mejorar a partir de los resultados obtenidos. Diciembre es el mes del balance, a la vez de la proyección al futuro inmediato. Nos colocamos metas, las cuales puedo decir que en ocasiones son muy altas por el mismo furor de las fiestas navideñas, sin embargo esa es la esencia de la época. El soñar en grande para construir en grande. También hay que decirlo, no vale nada con soñar y visionar metas sino colocamos nuestro empeño en sacarlas adelante.

De mi parte he aprendido con el pasar de los años a darle valor a las cosas simples. Aún me falta, pero voy por buen camino. Con un poco de paciencia, tolerancia, respeto y gusto se llegan a configurar relaciones de amistad, laborales, familiares y del diario vivir que en este tiempo se hace bien evocar y así no se les diga de forma expresa se siente un agradecimiento hacia el otro que ha permitido con sus diferentes actitudes enseñarnos a ser mejores personas. Feliz Año para todos.

También te puede interesar:   ¡Llegar a la alcaldía cuesta...!
Compartir: