Farid Moncada Esquivel, a sus 64 años, conserva la potencia de la voz con la que ha interpretado infinidad de te-mas musicales, alegrando fiestas a lo ancho y largo del país.

El cantante tulueño hace honor a la canción que inmortalizó Frank Sinatra. Mis mejores años los viví en mi juventud, cuando con mi familia residía en el barrio Popular

En una fiesta, como lo ha sido toda su vida, se convirtió el nacimiento de Farid Moncada Esquivel, el primero de marzo de 1955, en el hogar conformado por el transportador Bernardo Moncada Giraldo y la educadora Teresita Moncada de Esquivel.

Farid, es uno de los personajes que ha engalanado el ambiente artístico del Valle del Cauca, por más de 50 años, con su voz romántica y alegre que le ha servido para animar conciertos, matrimonios, aniversarios, despedidas, cumpleaños y hasta ceremonias fúnebres.

Sus primeras letras las aprendió en la escuela Guillermo E. Martínez del barrio Popular, pero luego estudió el resto de primaria y la secundaria en el colegio San Francisco de Asís. Aunque cursó en la Uceva cinco semestres de Administración de Empresas, desistió para dedicarse por completo a la música.

Igualmente en su afán de participar en cuanto festival de la canción se realizara en la región, dejó en el quinto semestre la carrera de música que había iniciado en la Universidad del Valle.

La historia artística de Farid Moncada comenzó cuando su mamá le enseñó a declamar y a hacer la mímica de las canciones de ese tiempo, pero ya a los 12 años las empezó a cantar.

¿Cuándo debutó ante un público?

En 1973 participo en un festival que organizaba Radio Espacial y el Instituto Julia Restrepo que se llamaba “La Escalera del Éxito”, y lo ganó Carlos Zafra, que ya falleció. En 1974 volví a participar en el mismo festival y en esa oportunidad me lo gané, posteriormente en 1979 participé en un festival que organizaba Radio Uno de Cali y los presentadores de ese encuentro eran el tulueño Marino Recio Jiménez y Raúl López Bastidas y en 1983 gané el festival Paz y Bien que organizaba la comunidad franciscana en Cali.

Participé en Ginebra en el Festival de la canción Vernácula, que organizaban las monjitas del colegio y que luego cambió de nombre por Festival del Mono Núñez.

¿Qué genero de música le ha gustado?

Siempre he preferido la balada de los años 60, porque me ha parecido que es muy romántica, que tiene letra, música, mensaje, bonita y con ese ritmo empezaron a sobresalir artistas de la talla de Leo Dan, Palito Ortega, José José, Camilo Sesto, Raphael, Sandro que para mí no era un cantante, era un poeta.

Entre los colombianos estaban Hárold, Oscar Golden, Fausto, Billy Pontony, Ximena, Claudia de Colombia, Vicki, sin embargo llevaba la espinita de la música bailable de los años 67, 68 y más, cuando empezaron a salir Los Golden Boys, Los Teen Agers, Los Graduados, Los Bobby Soxers, Los Hispanos, Lucho Bermúdez, Pacho Galán, Los Corra-leros de Majagual, grandes grupos que todavía en diciembre no pasan de moda y ya me dediqué a la música bailable que es más comercial y con la cual trabajo y la clientela me pide.

¿A quién ha admirado en la música?

A Raphael. Mi papá me compraba los discos de 78 rpm de pasta, me encantaba oirlo, me vi todas sus películas en el Teatro Sarmiento y en el género bailable a Gustavo Quintero, de quien tengo la mayoría de su repertorio, lo mismo que de Rodolfo.

¿Cuál ha sido su mejor época?

Definitivamente entre los años 1985 y l995, luego del 2000 al 2005, cuando regresé de España y fundé el grupo Farid Banda Show, con el cual sigo trabajando.

Su canción…

Hay una muy bonita que la hizo famosa Frank Sinatra pero que la han cantado muchos artistas y en varios idiomas y es “A mi manera”, porque es una canción de alguien que vivió la vida con tristezas y alegrías, que nunca se quejó porque la vivió a su manera.

Un momento difícil…

He tenido varios, la muerte de mi hermano Heymar que falleció hace poco, fue un excelente líder cívico en San Lorenzo, corregimiento de Tuluá, fue mi hermano mayor y compartí mucho con él. Mi madre y padre que me siguen haciendo mucha falta y que me inculcaron la música desde niño.

La muerte de mi hermano Édgar, esa muerte para toda la familia fue muy dolorosa porque solo contaba con 29 años, hacía poco había terminado de grabar su primer trabajo discográfico donde participaron los mejores músicos de la época; los Hermanos Rodríguez que hicieron los coros, Orlando Cuco Valoy, Luis Armenteros, uno de los mejores trompetistas, Luis Perico Ortiz y la producción y grabación de Santiago Cerón. Nos afectó mucho y fue una gran tristeza.

¿A dónde lo ha llevado la música?

Gracias a ella he podido estar en España, Ecuador, Venezuela, Estados Unidos, México. Pero un escenario que recuerdo mucho es el de México 2007 y 2009, cuando la embajada de Colombia en dicho país me extendió una invitación para la celebración del 20 de Julio, el Día de la Independencia, y allí pude compartir con muchos amigos que hacía tiempo no veía.

Una anécdota…

Una vez nos contrataron para animar una fiesta en Rozo, donde el “patrón” cerró la puerta y nos hizo tocar hasta el otro día y yo tenía otro compromiso aquí en Tuluá. Solo al día siguiente dejó salir a los músicos y antes del medio día salí yo, sin antes llevarme un golpe con la cacha de una pistola en la cabeza y para el colmo, no nos pagaron el toque.

¿Con quién le gustaría alternar?

Con mi ídolo Raphael, al que siempre he admirado desde chico. Sería un honor y podría morir en paz.

¿Su tema bandera?

El pasodoble a la Feria de Tuluá que lo compuso mi mamá para los 25 años con motivo de las Bodas de Plata, en en menos de 8 días lo tenía listo y faltando un mes para la feria me fui tocando puertas en el comercio tulueño para reunir la plata para grabarlo en Cali, entre ellos a quien recuerdo mucho a Don Hernán García, de Las Acacias, que me dio la mano. Un día antes de la cabalgata llegué de Cali con las cajadas de discos de 45 rpm para repartirlos por todas partes y se constituyó en un himno para la feria que todavía cada año se escucha.

¿Cuáles son sus proyectos?

Tengo dos, uno de grabar una recopilación de baladas y música tropical y el otro es hacer un disco de música popular, guasca, porque es muy comercial y a los jóvenes les gusta mucho.

¿Cómo le gustaría que lo recordaran?

Como un cantante alegre, festivo, jovial, chistoso, dicharachero. Porque mi show consiste en transmitir alegría, porque la vida es eso, pura fiesta.

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