Una nueva incursión sicarial dejó, en la noche de este jueves, dos personas muertas en diferentes sectores de Tuluá. La comunidad del centro del Valle permanece en alarma ante el incremento de la inseguridad en la ciudad.

El primer caso se registró en el sector de La Balastrera, donde fue hallado sin vida antes del anochecer, Óscar Eduardo Hurtado Posso, de 31 años de edad, quien según la familia había salido desde el sábado anterior de su vivienda y no se había vuelto a saber nada de su paradero.

Horas más tarde, a las 10 y 30 de la noche, fue asesinado cuando jugaba un partido de microfútbol en el polideportivo del barrio La Alamaeda, el propietario de una papelería que fue identificado como Jefferson Niño Posada, de 30 años de edad. Según allegados a la víctima, el hombre nunca había manifestado amenazas en contra de su vida.

La comunidad preocupada por el incremento de la ola de inseguridad en la ciudad le pide a la autoridad mayor acción para contrarrestar el flagelo.

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