El sitio, al que acuden cada fin de semana muchos turistas, lleva el nombre de Guillermo Ponce de León París, fundador de la Compañía Nacional de Levaduras, Levapan.

El Parque de la Guadua es quizás el único que existe en el país donde se le rinde homenaje a esta planta que fue descubierta desde mucho antes de que se produjera la conquista de América por parte de Cristobal Colón.

Cuando Cristóbal Colón, en uno de sus primeros viajes a América, vio unas cañas gigantescas, lo primero que se le ocurrió fue llevar algunas semillas para España, pero su decepción fue mayor cuando observó que no había frutos y seguramente su reproducción debía hacerse por siembra de cogollos.

Muchos años después, en 1806, los científicos Alexánder von Humboldt y Amadeo Bonpland la llamaron bambusa guadua y en 1822 el botánico alemán Carl Sigismund Kunth la clasificó como guadua agustifolia, todo ello por referencia que traían de los indígenas quienes la llamaban guaúda.

La anterior disquisición sirve para prologar la historia de la guadua que, muchos siglos después de que Colón descubriera a América, sigue vigente al punto que le da nombre a muchos lugares.
En Tuluá existe quizás el único parque natural del país en donde se le rinde tributo a esta gramínea, siendo además un espacio donde tulueños y visitantes pueden vivir gratos momentos de esparcimiento, practicar algunos deportes y hacer recreación en familia.

El Parque de la Guadua Guillermo Ponce de León París esta construido en un área de 51 mil metros cuadrados, terreno que fue donado por el municipio a la empresa Levapán en la última etapa del segundo mandato del escritor Gustavo Álvarez Gardeazábal como alcalde municipal.

Según el convenio firmado por el alcalde Álvarez Gardeazábal y el gerente de Levapán de la epóca, Rodrigo Mejía, el parque debía ser construido en una zona aledaña a la planta procesadora de alimentos situada al sur de la ciudad, exactamente sobre el barrio Príncipe.

«Este parque tendrá como fundamento especial un guadual con especies diversas de bambusa proporcionadas por el Jardín Botánico Juan María Céspedes, puentes y cascadas en el cequión de La Bastilla, senderos para caminar por entre el guadual, charcos para baños públicos, una cancha de fútbol y un bosque especialmente diseñado para el efecto» señala el documento suscrito en marzo 15 de 1990.

De inmediato se inició la construcción siendo asumida su administración por Levapán, ofreciendo a la Junta de Ornato del municipio una sede para sus reuniones y un espacio para el vivero con el que se apoyarían los trabajos de arborización de las diversas avenidas tulueñas.
Casi 15 meses duraron los trabajos de construcción y adecuación de los terrenos así como la selección de los sitios de conservación de la guadua y la siembra de otras especies bambuseas. Su inauguración oficial tuvo lugar el 28 de mayo de 1991.

“El Tuluá del futuro puede levantarse sobre las bases y los ejemplos que hemos dado en esta administración, El Parque de la Guadua, llamado Guillermo Ponce de León, para honrar al pionero de la industria tulueña, es uno de esos ejemplos contudentes” dijo el alcalde Gardeazábal al momento de firmar el convenio que le dio vida al emblemático lugar.
Desde su concepción, el Parque de la Guadua ha permanecido como un espacio de entrada gratuita para motivar el encuentro familiar y disfrutar en su interior de juegos infantiles, un lago con cascada, kioscos y una amplia gama de flora clasificada.

Su misión es procurar el sostenimiento de la labor social dentro del marco en que se desenvuelve, contribuyendo al desarrollo recreativo, deportivo, cultural y de esparcimiento de la comunidad, como también ayudar a fomentar una cultura ecológica en la región.

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