Definitivamente Tuluá padece de un problema grave en materia de movilidad y requiere con urgencia un plan de regulación del transporte automotor en la zona céntrica. La situación que se observa en la gráfica se escenifica en la calle 25 entre carreras 20 y 21, en el sector de la construcción donde permanentemente se estacionan grandes camiones y a veces tractomulas para el cargue y descargue de materiales.

Este hecho produce, en especial en las horas pico, enormes trancones que alcanzan magnitudes extremas como paralizar el tránsito, en algunas ocasiones, hasta la Plaza Cívica Boyacá. Lo peor es que los Agentes de Tránsito, cuya misión es ordenar el tráfico vehicular en la ciudad, ni siquiera se aparecen por la zona mientras que el desespero de conductores, motociclistas y peatones se acrecienta y termina causando alegatos y agresiones físicas propias de la intolerancia.

El llamado es entonces para que transportadores y funcionarios reguladores del tránsito se unan y juntos propendan por mejorar el sistema vehicular en el sector.

También te puede interesar:   Nueva prueba de sangre detectaría cáncer de páncreas en primeras etapas
Compartir: