¿Cuándo será ese cuando que la EPS Coomeva empezará a cancelarles las incapacidades a sus usuarios que ya están desesperados de esperar?

Aunque la Policía insiste en que hay sensación de seguridad en todo el municipio de Tuluá, los sucesos de esta semana son toda una contradicción. Dos muertos y dos heridos en el barrio Alvernia, sin contar con otros hechos registrados en el perímetro urbano, están muy lejos de estar viviendo en completa paz en la Villa de Céspedes… ¿O ustedes qué opinan?

Y para contrarrestar la zozobra que viven los tulueños, Vélez, el alcalde, promete que antes de acabar su mandato, la ciudad tendrá otras 20 nuevas cámaras de seguridad… ¡Plop!

Y los tulueños siguen preguntándose ¿para qué han servido las que están instaladas, cuántos delicuentes han sido capturados con el apoyo de esta herramienta tecnológica, si están casi todas fuera de servicio?… ¡Digan algo, por favor?

Los aguaclareños ya no aguantan más. No solo su vía principal está llena de huecos, desde hace rato el servicio urbano de buses dejó de prestar el servicio a esa comunidad… ¡Están c… y con el agua lejos!

Ahora los que residen en Aguaclara, para poder transportarse desde este poblado corregimiento, tienen usar el transporte informal, que lo llaman mototaxismo o el colectivo que prestan los taxis, cuyo costo es elevado y se sale de la canasta familiar…¡Están jodidos!

Pero lo más grave de esta situación es que los taxis están cobrando hasta 10 mil pesos por el servicio y después de las 8 de la noche no hay nadie que se atreva a transportarlos hasta sus hogares…¡Están abandonados a la buena de Dios!

Los concejales se mojan más adentro que afuera

El pasado martes, en horas de la mañana, cayó sobre la Villa de Céspedes un fuerte aguacero que tuvo varias consecuencias. Una de ellas fue la gran cantidad de agua que cayó desde el techo del recinto, donde a esa hora sesionaba el Concejo Municipal de Tuluá, obligando a varios de los ediles a buscar “escampadero a peso” o bajo paraguas como lo muestra la gráfica. Pero esta situación no es nueva y lo má grave, ya se ha vuelto repetitiva sin que la junta directiva de esta entidad edilicia haya destinado el presupuesto necesario para corregir la anomalía que puede volver a ocurrir ahora que se acabe la temporada lluviosa.

Los más afectados con la falta del servicio urbano de transporte son los adultos mayores, que tienen que arriesgarse a montarse en una vetusta moto para acudir a sus citas médicas o a cobrar su pensión… ¿Será que tendrán que esperar a que llegue un nuevo alcalde para que les cambie la vida?

Preguntas pendejas. ¿Será cierto que cada vez que el sistema de semaforización del centro de la ciudad se queda fuera de servicio es por culpa de la Cetsa, que se mantiene haciendo mantenimiento a sus líneas. Y son todas las semanas?

¿Que medidas tomará ahora la Alcaldía cuando los sicarios se movilizan a pie, como fue el caso del barrio Alvernia, para mejorar la seguridad?

¿Usted comprará la camiseta original de la Selección Colombia que cuesta 359.000 pesos o la pirateada por $30.000?

¿Si se le ve fea la nueva camiseta de la Selección Colombia a James y a Falcao, como se nos verá a nosotros?

¿Será que este año en Andalucía se volverá a presentar la llamada trashumancia electoral que siempre ha sido la excusa del candidato perdedor?

Varios de nuestros conocidos que aspiran a ser concejales de Tuluá han empezado a realizar rifas, vender bonos, empanadas, viajes a San Andrés, todo con el fin de conseguir el dinero suficiente para su campaña electoral que culminará en octubre, cuando se realice el día de la votación…¡Ya ni duermen!

Muchos piensan que con 100 millones de pesos es suficiente, pero los que tienen experiencia en estos agites consideran que si se quiere llegar al edificio de la carrera 24 con calle 25 tienen que ir pensando en 500 millones o más y eso con empanadas, no es suficiente, que vayan pensando en hipotecar la casa o hacer un préstamo bancario…¿Si hay que hacer todo eso, todavía le quedan ganas?

Los organizadores de la 64 Feria de Tuluá están muy calladitos a solo tres meses de la realización del máximo evento ferial que se realiza en el centro del Valle y que tenía renombre nacional, pero ahora solo es un evento más entre las muchas festividades que se efectúan en nuestro país…¿Será que este año nos sorprenderán con algo que supere los tres años anteriores?

Los árboles enfermos siguen siendo un peligro, en especial los que están al borde de las carreteras. Esta semana se cayó uno cerca del centro recreacional de Riofrío, taponando la entrada a este municipio, menos mal que no se presentaron lesionados. Pero sería conveniente que se iniciara un rápido inventario sobre el estado en que están estas plantas arbóreas para evitar graves accidentes que puedan causar víctimas… ¡Más vale prevenir que tener que lamentar!

En varios barrios de Tuluá, la comunidad ha empezado a mostrar su preocupación porque varios árboles viejos están enfermos o sus raíces han empezado a quedarse descubiertas y eso hece que se empiecen a inclinar peligrosamente hacia la calle o las residencias vecinas… ¡Que no nos coja con los calzones abajo!

Esta semana a un periodista amigo le tocó vivir personalmente toda una odisea al presentar un episodio de vértigo que lo obligó a visitar la clínica San Francisco por el servicio de urgencias… ¡Añañaiii!

Presentó su tarjeta de salud prepagada, no era de Coomeva, porque no le están prestando ningún servicio. Lo atendió rápido un joven médico que lo evaluó y le tomó la presión y le ordenó un electrocardiograma y un examen de sangre. Eso fue a las 2 de la tarde, el resultado salió nagativo a las 6, pero solo a las 8 de la noche, cuando cambiaron el turno, el otro galeno ordenó otro electrocardiograma y otro examen de sangre, cuyo resultado nuevamente negativo se conoció a las 12 de la noche. Para expedir la orden de salida se demoró hasta la 1:30 de la mañana. Y eso que el caso no era grave…¿Falta de personal o falta de otro laboratorio?

Mientras esperaba los resultados, el amigo vivió la experiencia de personas que llevaban más de dos días sentadas en un silla con sus respectivos acompañantes y soportando un frío inclemente que es necesario en estos centros hospitalarios por aquello de las bacterias. Muchos de ellos viven fuera de la ciudad y no tienen quién les lleve una cobija. El lugar donde están ubicados es un largo pasillo que parece una zona de guerra… ¡Qué bueno sería que la atención mejorara para el bien de toda la comunidad tulueña!

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