Los camiones y tractomulas que se estacionan frente a la fábrica, están afectando tanto la tranquilidad como la salud de los residentes de la urbanización San Carlos. Sus habitantes se preguntan cómo es posible que una planta procesadora esté funcionando en un barrio residencial.

Según la denuncia, el cargue y descargue de los vehículos se hace tanto en el día como en la noche

El movimiento diario de camiones y tractomulas en los alrededores de la urbanización San Carlos, tiene en ascuas a sus habitantes quienes se sienten lesionados tanto por el ruido que generan como por el cargue y descargue de productos químicos que pueden afectar su salud.

La denuncia va dirigida específicamente contra una empresa dedicada a la fabricación de abonos y compuestos inorgánicos nitrogenados y el comercio al por mayor de productos químicos básicos, cauchos y plásticos en formas primarias y productos químicos de uso agropecuario, según lo reza textualmente la denuncia ciudadana.

Señalan que la empresa, ubicada en la calle 42 con carrera 19, sector que da acceso a la urbanización, al estacionar sus vehículos para cargue y descargue en la vía de acceso, «se ha convertido en un dolor de cabeza ya que genera polvo, ruido y vibraciones, perjudicando nuestra calidad de vida».

Agregan que «el horario de cargue y descargue de la empresa es 24 horas, lo cual perjudica la movilidad de sector y el sueño de los residentes aledaños a la empresa (los conductores parquean y retroceden sus vehículos de carga pesada y no los apagan hasta que entran a la empresa, importándole poco que sea en el día o en la madrugada)».

En su denuncia los residentes de este sector del sur tulueño, sostienen que aunque se ha tratado de establecer contacto con la gerencia de la empresa, no ha habido ninguna solución de fondo y solamente se han limitado a colocar avisos de «prohibido estacionar, zona residencial», disposición que no se está cumpliendo.

Los afectados, en la denuncia hecha ante EL TABLOIDE, anexaron como soporte una serie de fotografías y un video en los que se evidencia que, efectivamente, hay un alto flujo vehicular tanto frente a la planta procesadora como en los alrededores, incluso a lo largo de la carrera 20, lo que afecta de manera evidente el flujo vehicular por esta vía de alto tránsito.

«Hemos realizado averiguaciones y nos comentan que en el POT este sector es netamente residencial, entonces no entendemos cómo es que está operando una empresa allí, qué entidad u organismo le dio el aval de funcionamiento y más cuando su actividad principal como se mencionó anteriormente es de abonos, pudiendo afectar la salud de niños y personas ancianas» puntualizan los denunciantes acompañados por algunos residentes del barrio Nuevo Príncipe igualmente afectados.

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