“…hay tiempo para generar el chiste, la recochita en las redes sin importar las fronteras…”.

Frente al caso de la semana, la corrupción detectada en la DIAN de Buenaventura, la que terminó pagando los platos rotos en los medios virtuales ha sido una joven que precisamente desde las redes generó toda clase de evidencias para los organismos investigadores y hoy puede ser sin duda la imagen más usada en los memes.

En eso somos expertos. Sin conocer demasiadas culturas podría decir que es una de nuestras características particulares.

De cualquier estado ya sea tristeza, rabia, violencia, corrupción, robo, accidentes, equivocaciones, caídas, osos y en general de toda embarrada o persona mal ubicada; siempre hay tiempo para generar el chiste, la recochita, el goce expandiéndolo en las redes sin importar las fronteras.

También hay que decirlo. Hablando del caso particular, la pelada dio papaya.

No es posible que ante el destape de esa olla, hoy en día el facebook que generó tanta controversia aún siga abierto, exponiéndose a toda clase de comentarios, apropiación de fotos y seguimiento de su cuenta, pero para el rechazo general.

Esto es tener verraquera o querer ser desafiante.

No lo he podido entender. Otros estarían bien escondidos.

Ahora vamos al eje central de la noticia. Y es el más preocupante. ¿Hasta cuándo en las entidades del alto gobierno se van a presentar este tipo de situaciones? ¿Qué otros mecanismos hay que tener en el país, para mitigar el riesgo de la corrupción propiciada por manos fraudulentas?.

Estamos llenos de entes de control: Procuraduría, Contraloría, Personería, Fiscalía, Superintendencias con profesionales altamente preparados para ejercer la vigilancia tanto en lo público como en lo privado.

¿Qué estará pasando? ¿Los corruptos mejoran las técnicas día a día? o el nivel de silencio y permisibilidad en que se ha caído hace que vayan cogiendo ventaja y cuando se destapan las cosas ya para qué.

Lo grave es que está pasando tanto en las entidades gubernamentales a gran escala como en las empresas generadoras de empleo y que activan la economía. Sin embargo con ese nivel de corrupción lo que activan es la brecha entre la pobreza y la mal habida riqueza de unos cuantos.

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