“…Nuestros soldados y policías son hombres de honor, pero también de carne y hueso…”.

¡Resilientes, resistentes y valientes.! palabras que definen a hombres y mujeres que se visten a diario de héroes al servicio de una patria que los insulta, ataca, desprecia y como a Dios solo los invoca cuando la cobardía y el peligro asecha. Qué sería de Colombia sin sus soldados y policías, 48 horas bastarían para que pasáramos del desorden publico al anárquico, donde todos, incluidos quienes hoy detrás del twitter o un micrófono azuzan por el caos, pagaríamos las consecuencias que traen los desmanes en un país sin ley. Urge políticamente devolverles la legitimidad y el fuero militar para ser juzgados, se debe dar el respeto y tranquilidad para actuar a quienes han sostenido la democracia, sin garantías no serán más que un puñado de víctimas armadas, con miedo a tomar decisiones y a actuar en favor de la sociedad.

Ya suficiente tienen ellos, con pagar la cuota diaria al filo de la muerte y de la cárcel, de no ser asi seguirá deslegitimándose más su actuar y esto sí es grave para el mantenimiento del orden constitucional, pues la falta de garantías jurídicas y de bienestar llevarán a quienes hoy son el orgullo de unos pocos y los servidores de todos, a que de a poco sean permea-dos, politizados y utilizados por grupos, que les retribuyan lo que la sociedad hoy les niega. Nuestros soldados y policías son hombres de honor, pero también de carne y hueso, con sentimientos, familia, necesidades, con problemas como tú y yo, sin dejar de mencionar que a más de estudiar en escuelas reconocidas como universidades, decidieron también ser, lo que muchos no pudieron, ni estuvieron dispuestos a hacer. Así que presidente, políticos y sociedad en general llegó la hora de cuidar y respetar la joya de la corona, en un país convulsionado, desigual y corrupto.

Basta solo recordar que gracias a estos hombres de honor, todos sin excepción, sin distingo de raza, ideología o género podemos movilizarnos por Colombia, preservar nuestros bienes y mantener una percepción de seguridad que nos permite vivir un poco más tranquilos. Gracias a las FFMM y Policía se pudo firmar la paz y políticos de izquierda, de centro o de derecha pueden gobernar en democracia. Así que a respetar a nuestros hombres, que de seguro son los seres más íntegros y valientes que ha dado esta patria. ¡Vida eterna para el soldado de Colombia.!

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