Las autoridades de tránsito adelantan las investigaciones respectivas y analizan las versiones recolectadas en el lugar de los hechos.

Con lágrimas en los ojos, Jesús María Piedrahita recuerda en medio del dolor y la tristeza a la mujer que por muchos años compartió los mejores momentos de su vida y quien con esfuerzo, tesón y verraquera sacó adelante a sus dos hijas, las que hoy lamentan que el destino se las haya arrebatado de sus vidas en un aparatoso accidente de tránsito.

María Orfilia Gaviria Posada nunca llegó a imaginar que su vida terminaría en un accidente de tránsito, el que las autoridades han calificado como un acto de irresponsabilidad por parte de un mototaxista de la Villa de Céspedes.
El percance que cobró la vida de esta ama de casa se registró el martes anterior, hacia las 2 y 40 de la tarde, a la altura de la carrera 40 con calle 13 del barrio Estambul, en inmediaciones a una distribuidora de huevos.

Gaviria Posada realizó las labores inherentes al hogar y luego salió de su vivienda para efectuar varias diligencias en el centro de la ciudad.
La mujer solicitó a uno de los conocidos mototaxistas del barrio para que la trasladara hasta la zona céntrica sin imaginar que en esa salida encontraría la muerte.
El reloj marcaba las 2 y 30 de la tarde cuando el conductor de la motocicleta Honda Hero de colores negro y rojo de matrícula WDT-21D, Ferney Antonio Álvarez Correa, llegó hasta el semáforo de la carrera 40 con calle 13. Al verlo en rojo, se desvió sobre la estación de servicio en sentido norte-sur, pasó por alto la señal de pare y al salir no se percató de los vehículos que ingresaban a la ciudad por el sector norte.

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Allí apareció el patrullero de la Policía Nacional John Jader Sierra Zapata, quien a bordo de una motocicleta Kawasaki 500 de placa OKH-07D, colisionó casi de frente con el mototaxista que transportaba a la mujer. Las tres personas gravemente heridas fueron auxiliadas de manera inmediata y trasladadas a las clínicas Mariángel y San Francisco.

La fotografía ilustra la escena donde la mujer perdió la vida como consecuencia de una imprudencia, según las autoridades.

El uniformado que estaba disfrutando de sus días de permiso se había desplazado al municipio de Andalucía para visitar y compartir con sus padres. Ese martes regresaba a su apartamento para presentarse y continuar con su servicio policial.
Este hombre, de 24 años de edad, sufrió un trauma craneoen-cefálico y cerrado de tórax que lo mantienen en estado de coma en la UCI de la clínica San Francisco.
Minutos después y cuando recibía atención médica dejó de existir María Orfilia Gaviria, de 49 años de edad, como consecuencia de un trauma craneoencefálico severo.

Los dos hombres aún permanecen bajo pronóstico reservado en las casas de salud antes referenciadas y se debaten entre la vida y la muerte, de acuerdo con los reportes médicos.
Las autoridades de tránsito adelantan las investigaciones respectivas y analizan las versiones recolectadas en el lugar de los hechos, así como algunas imágenes de cámaras de seguridad del sector que podrían dar mayor claridad frente a lo sucedido y así determinar responsabilidades frente al mismo.
Los altos índices de acciden-talidad que se presentan en la actualidad en Tuluá obedecen a la ingesta de licor, exceso de velocidad e imprudencia de los conductores.
Con un masivo acompañamiento por parte de vecinos del barrio La Santa Cruz, amigos del municipio de Bugalagrande, donde era natural la infortunada mujer, fue despedida el jueves en la tarde.

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