“…es saber si los cambios de la estratificación se hicieron solo a través de la observación de las fachadas, la aparición de obras públicas que mejoraron los entornos…”.

Los días previos a la Semana Santa, cuando muchos ciudadanos se aprestaban a vivir con fervor la celebración religiosa y otros emprendían viajes de descanso para escapar de la rutina, muy a su estilo la Administración Municipal a través de la Oficina Asesora de Comunicaciones, expidió un boletín oficial de prensa que se diluyó entre oraciones y alabanzas, pero que al revisarlo en la semana de pascua, nos permite concluir que traerá efectos que en muchos casos resultarán nocivos y lesivos para la ya menguada economía de los tulueños.

En dicho comunicado la alcaldía de Gustavo Vélez dice textualmente: “El Departamento Administrativo de Planeación Municipal adelantó un estudio de estratificación socioeconómica en diferentes zonas del área urbana de Tuluá, encontrando variaciones en los lados de las manzanas o cuadras, cambios en las características de las viviendas y su entorno, situaciones que obligaron a cambiar la información de estratificación de las residencias.

Y agrega: “Para dejar de manera formal la información arrojada por el estudio efectuado específicamente en las comunas uno, tres, cinco, seis, siete, ocho y nueve del Municipio, se registró en la resolución número 260.59.0079 sancionada por el director de esta Dependencia y bajo la aprobación de las actas presentadas al Comité Permanente de Estratificación que brinda asesorías, consultorías, veeduría y apoyo en este tema específico.”

Hoy cuando una buena cantidad de ciudadanos no se han dado ni por enterados de la importancia y gravedad del asunto en mención, queremos llamar la atención, pues consideramos que estos cambios aplicados a la estratificación socioeconómica de Tuluá traerá consecuencias graves para el bolsillo de miles de las familias que verán como de la noche a la mañana van a cambiar de estrato lo que repercutirá en la liquidación del impuesto predial, la facturación de los servicios públicos y hasta en algo que resulta elemental como la nivelación del Sisben.

Frente a la resolución número 260.59.0079 y sus alcances nos surgen muchas dudas y una de ellas, quizá las más importante es saber si los cambios de la estratificación se hicieron solo a través de la observación de las fachadas, la aparición de obras públicas que mejoraron los entornos urbanísticos de los barrios o si consultó la realidad social y económica de los tulueños que han tenido meses complicados como consecuencia de la desaceleración de la economía y las medidas tributarias del Gobierno Nacional y que en el caso de Tuluá tuvo su propia versión con el ajuste que se le hizo al estatuto tributario que afecta a los pequeños y medianos comerciantes muchos de los cuales se han visto en la obligación de disminuir su planta de empleados para no cerrar sus unidades de negocio.

Aunque después de ojo afuera, no hay Santa Lucia que valga, si creemos que instituciones como el Concejo Municipal les asiste la obligación de pronunciarse y hacer un debate amplio que le aclare a los tulueños el panorama que se avecina pues es indudable que ese cambio en la estratificación se va a sentir y reflejar en los próximos meses cuando las empresas de servicio públicos incluyan las modificaciones en sus tablas y donde sectores que tenían un subsidio determinado o los perderán o se disminuirán significativamente.

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