Tuluá, al igual que el resto del país, se prepara para un nuevo cambio de cascos reglamentarios para la conducción de motos, en cumplimiento de una medida del Gobierno Nacional que busca reducir al máximo la muerte de personas por accidentalidad en estos vehículos.

La disposición está contenida en una resolución que prepara el Ministerio de Transporte para que se ejecute en aproximadamente dos meses aunque se estudia un tiempo de transición de los cascos actuales a los nuevos, cuyas especificaciones y características garantizan más seguridad.

De acuerdo con un concepto del Fondo de Prevención Vial “los cascos que se comercializan en el mercado colombiano tienen un alto grado de incertidumbre para los consumidores sobre la seguridad que ofrecen y el Estado no está cumpliendo su rol como garante de un mínimo nivel de seguridad”.
Según las estadísticas del Observatorio de la Agencia Nacional de Prevención Vial, Colombia arrastra un promedio de 580 accidentes de motos diarios con 18 muertos y más de 110 lesionados. El año pasado, el promedio de víctimas fatales por accidentes de motos fue de aproximadamente 6800, según el mismo reporte.

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Los nuevos cascos cumplirán con unas normas técnicas en cuanto a su material y para ello se busca adoptar las normas que rigen los mercados tanto de Estados Unidos como de Europa que garantizan gran seguridad para los usuarios.
Los cascos, al ser adquiridos, deberán someterse a una prueba de un laboratorio nacional, por lo cual se espera la instalación de diferentes establecimientos de este tipo en el país, a semejanza de los centros de diagnóstico automotor.

Fuentes del Departamento de Movilidad y Seguridad Vial dijeron que a la fecha no existe ninguna disposición del orden nacional que indique el cambio y de momento, se encuentran estudiando el borrador de la resolución publicado por los medios.

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