De acuerdo con los apuntes que reposan en la Academia de Historia “Leonardo Tascón”, los orígenes del templo datan de 1792 cuando los integrantes de la familia Escobar construyeron una capilla en acción de gracias por la sanidad de uno de sus integrantes. El óleo con la imagen de la religiosa fue traido desde Quito, Ecuador

Resulta difícil en esta ciudad tan cargada de referentes arquitectónicos y alta simbología religiosa definir un punto de referencia, pues hay templos por todos lados, casas y parques que guardan aspectos de relievancia histórica.

En medio de esa abundancia de lugares existe uno que llama la atención y no es solo por estar ubicado en una zona céntrica, sino porque sus origenes se remontan a varios siglos atrás y ratifican la fortaleza de la fe católica en esta población del centro del Valle.
Ese sitio al que hacemos referencia es el templo de Santa Bárbara, una construcción con características arquitéctonicas del medioevo, pero que tiene en pie 104 años.

De acuerdo con los datos que aparecen en el libro Buga la Real, editado en 1987 por la Academia de Historia “Leonardo Tascón”, los orígenes de lo que es hoy la parroquia, se remontan a 1792 cuando la familia Escobar decidió levantar una capilla en honor a la santa a la que le atribuyeron la sanidad de uno de sus integrantes.
Un año despúes la misma familia trajo desde Quito Ecuador la imagen religiosa de la santa, imagen que es considerada toda una reliquia.
De manera posterior y según lo explica el texto citado, el cabildo de la época donó dos solares para la ampliación de la capilla, la cual fue terminada en 1908.

El nuevo templo

Dos años más tarde, por iniciativa de varios notables católicos de la época, se emprendió la nueva tarea de constuir un templo más grande y confortable dado que la feligresía iba en aumento.
Dicha tarea la emprendió el sacerdote Luis Alfonso Pinilla, quien dejó avanzada la obra, pero fue el presbítero Arcadio Ruiz quien culminó la obra bajo la orientación del connotado profesional Eduardo Cabal Molina.
Una de las características especiales de este templo es su construcción pues se asemeja al castillo en el que la santa vivió su cautiverio voluntario tras asumir con todo su fervor el cristianismo.

¿Quién fue Santa Bárbara?

Según se indica en los documentos oficiales, Santa Bárbara fue una virgen y mártir, que vivió los primeros tiempos de la cristiandad en el siglo III en Asia Menor y sufrió por sus creencias.
Era una bella joven, hija de un hombre rico, celoso, de mal corazón, además enemigo del cristianismo.
Según cuenta la historia, su padre llamado Dióscoro, temeroso de las ideas cristianas de la joven, la encerró en lo alto de una torre, para evitar que en su ausencia en sus viajes que emprendía, los hombres la sedujeran y poder casarla posteriormente, de acuerdo a su conveniencia.
Durante la ausencia de su padre, Bárbara abrazó la fe cristiana, se bautizó y agregó una ventana más a las dos que ya tenía la torre, para así simbolizar a la Santísima Trinidad.
A su regreso Dióscoro enfurecido la llevó a los tribunales para obligarla a renunciar a su fe.
Fue juzgada, maltratada y humillada como tantos otros santos.
Su mismo padre fue quien la decapitó con una espada en la cima de una montaña, tras lo cual un rayo lo alcanzó, dándole muerte también.

Bárbara fue sepultada en un pequeño pueblo, en el que posteriormente ocurrieron muchos milagros.
Santa Bárbara forma parte de los 14 Santos Auxiliadores de la Iglesia Católica.
Es una de las santas más populares y de mayor devoción.
En algunos países es considerada como la patrona de los mineros.
En Colombia Santa Bárbara es la virgen de la artillería y es común que cada año en guarniciones militares como el batallón Palacé de Buga se le rindan honores especiales.

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