Con el inicio, este lunes, del período escolar correspondiente al año 2018, vuelve a ponerse sobre el tapete un tema recurrente cada año, el de los llamados útiles inútiles que algunas instituciones incluyen en los listados que les entregan a los padres de familia.

Este aspecto está reglamentado por la Ley 1269 de 2008, corroborado a nivel local por la circular 127 del 31 de octubre pasado, en donde el secretario de Educación Municipal Willington Rodríguez Quiñonez, imparte directrices para el buen uso de estos elementos escolares.

Según Walter Rojas Arana, líder del Área de Inspección y Vigilancia de esa dependencia, lo primero a tenerse en cuenta es que todos los listados que se les entreguen a los padres de familia, deben contar con el visto bueno el Consejo Directivo de cada institución, sea ella pública o privada.
Agrega que en cuanto a libros, es claro que en el sector oficial no se deben solicitar textos de ninguna clase ya que cada institución debe poseer un bibliobanco para cubrir estos faltantes. No sucede lo mismo con los privados que pueden pedirlos pero también de una manera controlada.

De acuerdo con la Ley 1269, “los materiales (como textos, uniformes e implementos) estarán directamente orientados a apoyar el proceso educativo y no podrán significar una carga desproporcionada para los padres de familia”.
Rojas Arana anunció que desde esa dependencia se procederá contundentemente contra aquellas instituciones que se excedan en los listados escolares aplicando las sanciones contenidas en la misma Ley 1269 que contempla multas que oscilan entre 50 y 200 salarios mínimos legales mensuales.

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