El Tabloide

Altos estratos, malos contribuyentes, Secretaría de Hacienda y Rentas adelantan revisión individual para iniciar cobros coactivos

Estratos dos y tres en cambio hacen largas filas cada año para pagar sus impuestos. Solo los barrios Sajonia, Alvernia, Príncipe y Salesiano deben más de $4 mil 300 millones al municipio.

La calle Sarmiento, vista abajo en sentido oriente-occidente simboliza el centro de la ciudad que, de acuerdo con las cifras de la Oficina de Rentas, es el sector que más le adeuda impuesto predial al municipio.

De manera inexplicable los contribuyentes de los barrios de los más altos estratos de Tuluá son los que menos pagan los impuestos prediales, lo que se ha constituido en un problema para los funcionarios de la Secretaría de Hacienda y la Oficina de Rentas dado que muchos de ellos terminan en cobros coactivos.

Según explicó Alba Nelly Gómez, titular de la oficina de Rentas, solo en los barrios Alvernia, Sajonia, Salesiano y Príncipe le deben a las arcas municipales 4.318 millones de pesos. Estos, sumados a Entrerríos, Villa Campestre y Ciudad Campestre se constituyen en los sectores de mayor concentración de recursos económicos. Existe el caso de un contribuyente del Alvernia que debe $65 millones desde 1992.

“Paradójicamente la gente de los barrios populares son los más cumplidos en los pagos y por ello, de acuerdo con nuestras estadísticas, los estratos 2 y 3 son los que más se acercan a nuestras oficinas en los meses de enero y febrero para pagar sus impuestos” señala la funcionaria.

Según las cifras entregadas por esa oficina, las deudas más altas están en los barrios Centro que debe $1.885.580.374; Alvernia, $1.851.123.233; La Esperanza, $1.137.149.425; Salesiano, $987.352.316; Príncipe, $971.427.007 y Sajonia con $509.793.525.

Debido a esta situación, la funcionaria se encuentra adelantando una revisión, de manera individual para hacerles a esos deudores una notificación personal; si no es posible personal, se le notifica por correo certificado y, de no hallar respuesta se publicará en la página web, proceso tras el cual se arma el expediente y se pasa a la Oficina de Ejecuciones Fiscales para la correspondiente orden de embargo. “Hay mucha gente que no tiene la cultura del pago pero sí la cultura del descuento por lo que generalmente espera las amnistías. A ellos hay que recordarles que la Reforma Tributaria de diciembre de 2016 las prohibió y ya no habrá amnistía para nadie” puntualizó Gómez.

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