En el curso de la próxima semana deberá haber una solución definitiva en torno a la problemática suscitada con los vendedores de perecederos quienes se oponen rotundamente a trasladarse temporalmente a otro lugar mientras se avanza en la construcción del Colector Centro II.

El sector de la carrera 21, ocupada por estos comerciantes, debe ser evacuada en breve. Esta semana se planteó una solución provisional para darle salida a la problemática que se está causando con los vendedores de productos perecederos. 

Los pequeños comerciantes, ubicados a lo largo de la carrera 21, vía que debe romperse para seguir con la obra que adelanta Centroaguas, aducen que moverse de sus sitios en estos momentos, sería lesivo para su economía puesto que su mercado fuerte es en diciembre.

Según lo indicó Javier Muñoz Restrepo, secretario de Gobierno Encargado, los vendedores a través de sus voceros, hicieron conocer su posición de no trasladarse, desconociendo incluso una acción popular que falló en contra de sus pretensiones.
«El problema mayor allí es que los desechos que producen los venderos en esa zona han taponado los sumideros y ello ha conducido a que las calles del sector y el mismo paso a nivel se inunden permanentemente» precisó el funcionario.

Justamente debido a esta situación de vieja data en Tuluá, la empresa Centroaguas, a cuyo cargo está la concesión del acueducto y el alcantarillado el municipio, proyectó el Colector Centro II con un costo de $10 mil millones y que descargará las aguas residuales del sector en La Trinidad.
Según el censo levantado poco antes de iniciarse la construcción del mercadillo, a un costado de la Terminal de Transportes, los vendedores de productos perecederos son 112 pero en las últimas reuniones los mismos vendedores han elevado su número a 300, cifra que rechaza la Secretaría de Gobierno.

Según se acordó esta semana, se tratará de que los 112 caracterizados se puedan acomodar temporalmente en la calle 27 A, en sus dos tramos, el de la llamada antiguamente El Cartuchito o La Marranera, y su prolongación al costado sur del antiguo pabellón de carnes, a fin de permitir el avance de la obra de Centroaguas.

«Si al medirse el espacio asignado se establece que no caben allí, el alcalde se comprometió a solicitarle a Centro-aguas la suspensión por un tiempo prudencial de la construcción del Colector porque la idea es no causarles perjuicio a los vendedores» dijo finalmente Muñoz Restrepo.

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