Crías de ratón que tienen dos madres y ningún padre… y no son adoptadas. Investigadores de la Academia de Ciencias de China aseguran que fue toda una hazaña de la ingeniería genética romper las reglas de la reproducción.

Según los responsables científicos del logro, publicado este jueves en la revista Stem Cell, los animales “bimaternos” (con dos madres) están sanos y están teniendo sus propias crías.

Pero hay malas noticias en el terreno de los machos. Se intentó el experimento de crear ratones ratones con dos padres, pero las crías murieron a los pocos días de nacer.

¿Para qué lo hicieron?

Los investigadores intentaban responder preguntas fundamentales sobre por qué tenemos relaciones sexuales.

Los mamíferos, incluyéndonos a los humanos, pueden hacer bebés solo a través de la reproducción sexual. Es decir, necesitas un óvulo de mamá y un semen de papá.

Pero el resto del mundo natural no juega con las mismas reglas: algunas hembras de peces, reptiles, anfibios y aves pueden hacerlo solas.

Bienvenido al extraño mundo de nacimientos vírgenes conocido oficialmente como partenogénesis.

El objetivo de los investigadores chinos era determinar qué reglas de reproducción necesitaban romper para crear crías de ratones del mismo sexo.

Eso, a su vez, ayuda a entender por qué las reglas son tan importantes.

“Es una investigación interesante: están tratando de descubrir qué tendríamos que hacer para convertirnos en pavos”, dijo el profesor Robin Lovell-Badge en el centro de investigación biomédica Francis Crick de Londres.

(Sí, tu cena de Navidad puede también reproducirse sin tener relaciones sexuales).

Entonces ¿cómo lo hicieron?

En resumen, con mucha ciencia de vanguardia y la combinación de técnicas de edición genética y uso de células madre.

Fue más fácil con las crías de dos madres. Los investigadores tomaron un óvulo de una hembra de ratón y un tipo especial de célula (una célula madre embrionaria haploide) de otra.

Ambos contenían la mitad de las instrucciones genéticas necesarias o el ADN, pero simplemente unirlos no era suficiente.

Los investigadores tuvieron que usar una tecnología llamada edición de genes para eliminar tres conjuntos de instrucciones genéticas para hacerlos compatibles.

Sin embargo, el intento de crías con dos padres fue un poco más complicado.

Se necesitó de un espermatozoide, una célula madre embrionaria haploide de macho, un óvulo al que se borró toda su información genética y la eliminación de siete genes para que todo funcionara.

¿Qué aprendieron?

Este nuevo estudio apunta a que la razón por la que debemos tener relaciones sexuales es porque nuestro ADN, nuestro código genético, se comporta de manera diferente dependiendo de si proviene de nuestra madre o nuestro padre.

Y sin una copia femenina y una copia masculina, todo nuestro desarrollo se desestabiliza.

Se le llama impronta genómica al proceso en que partes del ADN en el esperma y partes del ADN en los óvulos otorgan diferentes marcas o huellas a ciertas regiones cromosómicas que alteran su funcionamiento.

Los errores en la impronta genómica tienen importantes implicaciones en enfermedades como el síndrome de Angelman, un trastorno neurológico que puede ser confundido con el autismo.

Los investigadores tuvieron que eliminar los fragmentos de ADN que llevaban estas marcas o huellas para que las crías de ratón fueran viables.

“Esta investigación nos muestra lo que es posible. Vimos que los defectos en los ratones con dos madres se pueden eliminar y que las barreras de reproducción de dos machos en los mamíferos también se pueden cruzar”, dijo el científico que realizó los experimentos, Wei Li.

¿Así que puedo tener un bebé con mi pareja del mismo sexo?

A menos que seas un ratón hembra leyendo este artículo, la respuesta es no. Al menos, de momento.

Pero Teresa Holm, doctora de la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda, cree que existe una posibilidad a largo plazo.

Según Holm, la investigación puede conducir al desarrollo de formas para que las parejas del mismo sexo puedan reproducirse y tener a sus propios hijos saludables.

Pero apunta que hay “importantes preocupaciones éticas y de seguridad” que deberían descartarse antes.

No se permitiría que esto se probara hasta que los científicos pudieran estar seguros de que los niños resultantes tuvieran un crecimiento físico y mental normal.

Algunos expertos dudan de que las crías de ratón del experimento estén completamente sanas.

“Incluso con dos madres, no estoy convencida de que sean normales, y la tasa de éxito es bastante baja”, le dijo a la BBC el científico Robert Lovell-Badge.

Entonces ¿el sexo va a desaparecer?

“Todavía no, no”, dice.

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