Los comerciantes y los habituales ciudadanos tulueños que a diario transitan por la calle 28 entre las carreras 22 y 23 no dejan de extrañarse por este foramen que fue abierto desde hace varios meses y cuál será la utilidad que prestará.

Los más extraño es que nadie sabe qué empresa es la causante de este perjuicio que tiene muy preocupados a los ciudadanos que ven en ese hueco una trampa de carácter mortal, especialmente para las personas mayores que podrían sufrir un accidente con funestas consecuencias. Ya es hora que las autoridades locales se tomen el trabajo de solucionar este problema antes que ocurra un accidente.

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