Alrededor 6.800 millones de pesos se invertirán en los trabajos. Para el año lectivo 2019 se prevé que puedan volver los alumnos a las sedes en reconstrucción.

Las viejas escuelas donde cursaron estudios muchos tulueños hoy ya profesionales, venían presentando un hondo deterioro estructral por lo que su demolición era inminente.

Con la aceptación de la Asociación de Padres de Familia de las sedes Francisco José de Caldas y Juan Bautista de la Salle, se protocolizó esta semana la demolición de las dos edificaciones, situadas frente al parque infantil Julia Escarpeta, para darle paso a una sola construcción con todos los elementos técnicos y tecnológicos apropiados para impartir educación formal.
El proceso, iniciado por la propia Secretaría de Educación Municipal hace algo más de cinco años, busca eliminar los riesgos que se cernían sobre los alumnos de las dos sedes, dadas las precarias condiciones locativas por el deterioro de vigas y techos.
De acuerdo con la especialista Nubia Padilla, rectora de la institución educativa María Antonia Ruiz, la medida se venía socializando con los padres de familia de las dos sedes desde mediados el año pasado, trabajo que redundó en la toma de una decisión concertada.

Las dos edificaciones ya fueron evacuadas y los enseres y materiales de estudio movilizados para darle paso a la demolición que, según lo indicaron funcionarios de la Secretaría de Hábitat e Infraestructura del municipio, iniciarán el próximo sábado.
Desde la Asociación de Padres de Familia se indicó que, a diferencia de la vez pasada, cuando se les notificó la demolición de las dos sedes, a la que ellos se opusieron, en esta ocasión al lugar se le dará un uso eminentemente educativo puesto que allí funcionará la sede de la institución que saldrá del barrio Victoria.

La rectora agregó que efectivamente, una vez se tenga la nueva estructura, la sede administrativa de la institución educativa pasará a ese lugar que compartirá con los alumnos de las dos sedes quienes volverán a su sitio habitual, ya remodelado.
Entre tanto, funcionarios de la Secretaría de Educación Municipal informaron que la inversión destinada para la construcción de las nuevas instalaciones alcanzan los $ 6.800 millones, de los cuales el municipio aportó el 30 %, y que hacen parte del paquete de inversiones previstas para este año a través de recursos del Ministerio de Educación.
Agregaron que el proyecto contempla tres pisos para un total de 26 aulas, laboratorios, comedor, restaurante escolar, baterías sanitarias, salas de cómputo y estructuras incluyentes para estudiantes con discapacidad física, entre otras.

Estudiantes van a tres sedes

Finalizando esta semana se formalizó, conjuntamente con los padres, el traslado de los alumnos de las dos sedes a demoler, a otras de su entorno, buscando afectar lo menos posible la movilidad y presupuesto familiar.
Según la rectora Nubia Padilla, los cerca de 180 niños que tenía la sede Juan Bautista de la Salle, correspondientes a los grados transición a quinto, pasarán a la escuela de formación deportiva Osmiro Colonia, situada en la carrera 26 A con calle 40.

Otro tanto sucederá con los 450 estudiantes de la Francisco José de Caldas, en donde se adelantaban los grados sexto a 11 que, durante el presente año lectivo, estarán tomando sus clases en la sede Julia Becerra del barrio Sajonia. Ambos grupos en la jornada de la tarde.
Un poco más alejados de sus sedes habituales estará otro grupo de estudiantes de los grados sexto a octavo quienes deberán trasladarse durante este año lectivo hasta la sede Guillermo E. Martínez del barrio Popular.
“Según nos lo dijeron esta semana, las obras de construcción demorarán alrededor de un año, lo que equivale a decir que estaremos repartidos en estas tres sedes durante todo el 2018” agregó la funcionaria.

Una de sus propuestas, para no perder los nombres que en el pasado llevaron estas dos sedes, José Antonio González, Francisco José de Caldas y Juan Bautista de la Salle, será darles estas nominaciones a cada uno de los tres pisos que tendrá el nuevo edificio.

También te puede interesar:   Montañas de escombros, en alrededores de la carrera 30
Compartir: