El Tabloide

¡Por supuesto que sí!

“…bienvenida la consulta y esperamos que no sea en balde el gasto de $320 mil millones…”.

Luego que el Congreso de la República diera el visto bueno a la consulta popular anticorrupción, se abre el debate acerca de las dificultades que podría tener la iniciativa, especialmente cuando toca asuntos que son del orden constitucional y que no se pueden cambiar a través de este mecanismo de participación ciudadana, que es la primera vez que se utiliza luego de la Constitución de 1991 y además que supuestamente muchos de los ítems allí contemplados ya se encuentran en la normatividad oficial, pero que desafortunadamente no se cumplen.

Es obvio, elemental y simple, que todos los colombianos desean un sector oficial y privado totalmente éticos, alejados de la corrupción que se ha constituido en el peor cáncer de la democracia y en consecuencia es muy probable que cuando se adelante la consulta se alcancen más de los 12 millones de votos que representan el 30% del total del censo electoral, pero así sea exigido por el pueblo, así se haya convertido en una lucha constante de los últimos gobiernos por finiquitar la corrupción, no creemos que se logre de un tajo, ya que la experiencia nos dice que es un mal que tiene cimientos profundos en un modelo de gobierno denominado cleptocracia en donde no se enriquece ilícitamente un solo individuo sino que se trata de un sistema criminal colectivo para robar al erario y en última instancia al pueblo que paga impuestos para sostener al Estado.

Son dos principalmente, las objeciones que se hacen a este mecanismo: la disminución de los sueldos a los congresistas y altos dignatarios del Estado y la limitación de los períodos en que pueden ocupar los cargos públicos, ya que esto está contemplado en la Constitución y por supuesto que aquí se inicia el debate acerca de la probidad de la iniciativa, como también se pregunta la gente si no se toca la rama jurisdiccional en donde la impunidad campea como “Pedro por su casa” y en consecuencia si no hay quien aplique la ley justamente entonces ¿en qué podría parar la millonaria votación de los colombianos?.

Se convertiría en una frustración más de la gente de “a pie” como se dice en el argot popular y la corrupción continuará campeando a lo largo y ancho del territorio nacional. Ojalá no seamos pesimistas, pero los hechos no mienten. De todas maneras bienvenida la consulta y esperamos que no sea en balde el gasto de $320 mil millones.

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