El Tabloide

Planeación pide desalojo de las ventas de jugos, comerciantes alegan que fueron instalados allí de manera legal

Los comerciantes están legalizados en la Cámara de Comercio y desde entonces pagan impuestos. Unidos, los propietarios de los establecimientos de jugos dicen que irán hasta las últimas consecuencias para no dejarse quitar sus negocios.

Los propietarios de las de ventas de jugo del parque Céspedes no están dispuestos a abandonar ese sitio de trabajo que algunos vienen ocupando por más de 30 años.

Los tulueños que transitan habitualmente por el centro de la ciudad se encontraron a comienzos de semana con una serie de banderas de Colombia en lo alto de las casetas de jugos situadas en la plazoleta del parque Céspedes, sin que por estos días esté jugando la selección Colombia.

Consultados al respecto, voceros de los seis puestos de jugos señalaron que se trata de una estrategia que busca llamar la atención de la Administración Municipal tras el recibo de una carta, firmada por el director de Planeación, Julio César Arias Gutiérrez, en la que los conmina a desalojar el sitio.

Puntualmente, la misiva, fechada el 6 de febrero, les indica que “es necesario que el espacio público que ustedes ocupan indebidamente sea restituido de manera voluntaria e inmediatamente, en caso contario, la Administración Municipal se verá avocada a dar inicio al proceso administrativo sancionatorio que contempla la normatividad legal vigente”.
Los afectados, en visita a EL TABLOIDE, señalaron que no entienden el propósito de la carta por cuanto, desde el 2011, cuando se construyó la plazoleta del parque Céspedes, ellos fueron formalizados como comerciantes registrados ante la Cámara de Comercio y desde entonces se les están cobrando impuestos de manera consecutiva.

En la comunicación aludida, Arias Gutiérrez señala que en cumplimiento del Plan de Desarrollo Municipal “la alcaldía adelanta esfuerzos para recuperar el espacio público en la ronda del río Tuluá y algunos predios del municipio que se encuentran ocupados indebidamente, ejerciendo actividades privadas”.
Al respecto, los vendedores de jugo reiteran que ellos fueron instalados en el lugar por la Administración Municipal del alcalde Rafael Eduardo Palau y consideran que el municipio es uno solo, por lo que mal podrían estar ocupando ese espacio indebidamente.

Unidos, los propietarios de los establecimientos de jugos dicen que irán hasta las últimas consecuencias para no dejarse quitar sus negocios.

En la misma situación se encuentran los negocios de la carrera 29, como la venta de artesanías de Luis Enrique Bonilla, a quien le llegó la misma comunicación, con el agravante de que hizo una millonaria inversión en su negocio y ahora lo conminan a que lo desocupe sin ninguna fórmula de solución.
“Hoy yo no sé qué hacer, llevo varios años allí, toda la vida he trabajado en esto y no me ofrecen ni siquiera una reubicación, me formalicé para pagar impuestos y ni así” puntualizó “Luisca” Bonilla.

La Alameda del Río

El proyecto de la Alameda del Río nació durante la campaña electoral para llegar a la gobernación de Dilian Francisca Toro, anunciando en su momento que destinaría importantes recursos para darle salida a un espacio de esparcimiento y recreación de los tulueños.

Para ello se seleccionó la margen izquierda del río tutelar, específicamente desde la calle 27 hasta la 34, con un diseño que contempla establecimientos de comidas y bebidas con ubicación al aire libre, juegos para los niños y puntos de ventas de artesanías y suvenires propios de la región.
Tras las consultas respectivas con el alcalde Gustavo Vélez, la mandataria seccional reservó un presupuesto de $ 4.500 millones y se inició el proceso de licitación y demás, dejando en manos del municipio la disposición de los terrenos para el adelanto de la obra.

Justamente los vendedores de jugos temen que las peticiones que se les están haciendo para abandonar su sitio de trabajo tengan alguna relación con este proyecto, aunque nadie les ha dicho algo al respecto.

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