Alcalde municipal deberá convocar a concurso para proveer el cargo, Carlos Arturo Escobar, curador saliente, sostiene que Tuluá no necesita de una segunda curaduría. 

Completamente vacías se encuentran las oficinas de la Curaduría Urbana de Tuluá tras la salida de su titular, Carlos Arturo Escobar García. De momento, esta dependencia está funcionando en el primer piso del edificio de las Empresas Municipales, donde atiende Planeación Municipal.

Sin resolverse plenamente continúa el caso de la Curaduría Urbana de Tuluá cuyas funciones han sido asumidas por el director de Planeación Municipal mientras se surte el concurso de méritos que debe ser convocado en los próximos días por el alcalde municipal.

De acuerdo con la normatividad vigente, en especial el Decreto 1203 del 12 de julio de 2017, emanado por el Ministerio de Vivienda, en la sección correspondiente al concurso de méritos “corresponderá al alcalde municipal o distrital designar a los curadores urbanos de conformidad con el resultado del concurso que se adelante para la designación de los mismos dentro de su jurisdicción”.

Agrega la disposición que el concurso de méritos será adelantado por el Departamento Administrativo de la Función Pública con el apoyo de la Superintendencia de Notariado y Registro.
La situación irregular se presentó en la ciudad tras la salida de ese cargo del arquitecto Carlos Arturo Escobar García, luego de 25 años de hallarse al frente de la dependencia, en razón a que cumplió con el tiempo de servicio de establecido.

Según lo señaló el director de Planeación Municipal, Julio César Arias Gutiérrez, en enero pasado le fue elevada consulta al respecto a la Superintendencia de Notariado y Registro, cuya respuesta fue que el cargo debía asumirlo el titular de ese despacho mientras se surtía el concurso.

A su turno, el curador saliente señaló a EL TABLOIDE que en esa dependencia sí había funcionarios que pudieran asumir el cargo, mencionando a Lina Vanessa Tejada o Darío Puerta como ejemplos, ambos profesionales e idóneos para esa posición.
En cuanto a la segunda curaduría, Escobar García precisó que esta solo se debe crear si existe un estudio técnico que la justifique puntualizando que a su juicio Tuluá no la requiere.

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