La Tuluá que sueño

Qué bueno sería que muriéramos todos de viejos o de complicaciones como en otros tiempos cuando los médicos luchaban para tratar de salvar una vida, pero ahora ni siquiera ellos le da la oportunidad de hacer algo por el prójimo.

Nilsa López De Espejo Gerente General El Tabloide

Nilsa López De Espejo
Gerente General El Tabloide

Quisiera regresar muchos años atrás donde la tristeza no era tan frecuente en nuestra ciudad.

Quiero desde ya una tierra con la piel quemada del sol, donde cada grano sea más que una oración y un y un himno a la paz

Quiero una ciudad donde podamos crear y pensar que todavía existen escuelas e Iglesias como campanarios que llaman a la oración.

No quiero ver las boletas amenazantes del destierro para la gente buena de esta ciudad.

No quiero que el teléfono de replique para contarme las amarguras de mi gente que sólo tiene ahora la creación en Dios.

Quiero a Tuluá con una extraña materna, con triples, con sueños, con las oraciones de la abuela, con las coplas en los trapiches y el himno de la unión.

Quisieras como tulueña una patria pequeña donde los niños no tengan que desnudar Margaritas pidiendo la paz; donde los niños jueguen y no tengan que salir protegidos de los colegios por el temor a tantas cosas que nos tienen atemorizados, donde la gente de bien no tenga que escapar a otras poblaciones para defender sus bienes.

Quisiera que terminara la terrible pesadilla de los crímenes que a diario tenemos que registrar.

Quisiera poder mantener el corazón de las personas que empuñan las armas para decirle la amargura y el dolor tan grande que nos dejar haber perdido un ser querido.

No sé si a todos nos pasa pero a veces es mejor soñar a Tuluá que imaginársela.   Debe ser porque en estos momentos cuando hay que echar mano a los buenos recuerdos para no perder el impulso y seguir adelante, y a pesar de la trampa que nos puede tener la nostalgia, no existe nada mejor que revivir los momentos felices.

Pidamos pues por Tuluá y unidos elevemos las más piadosas de las oraciones para implorar por la paz y el respeto a la vida.  Pidamos que Dios no es sordo ni tampoco se ha muerto.

Estoy convencida y aún tengo fe que todo cambiara y que la alegría y la tranquilidad reinará de nuevo en nuestra querida Tuluá

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