La seguridad para la gente

“…se observa con temor cómo se permite por parte de la Administración Municipal algo que desde hace mucho tiempo se había negado…”

Jhon Jairo Gomez

Jhon Jairo Gomez

Las quebradas el Ahorcado y la Rivera y su desembocadura en el río Morales me preocupan sobremanera, mas ahora después de que tres quebradas aparentemente chicas se crecieron y acabaron diecisiete barrios de Mocoa. Se observa con temor cómo se permite por parte de la administración municipal algo que desde hace muchos años se había negado; la posibilidad de construir al lado del rio Morales, pocos metros delante de la desembocadura de la quebrada La Rivera, a un lado de la urbanización la Villa. Las tragedias naturales pueden ocurrir en cualquier municipio y muchas veces a la fuerza de la naturaleza se le suma la inocencia de los ciudadanos que por desconocimiento adquieren lotes en zonas de riesgo y la irresponsabilidad de funcionarios que autorizan construcciones, loteos o parcelaciones en sitios de peligro para la gente La C.V.C. debe estar muy atenta para que no se produzcan asentamientos humanos en predios considerados como de riesgo, basta revisar el Plan de Ordenamiento Territorial de Tuluá y el mapa de riesgo del departamento para ver en color rojo, es decir, en riesgo esa zona, pero aun así inexplicablemente se permitió la construcción de casas en ese sitio. Las quebradas la Rivera y el Ahorcado así como el río Morales son fuentes hídricas cordilleranas, es decir que vienen de las zonas altas con mucha corriente y en caso de un nivel de pluviosidad anormalmente alto puede bajar con avalanchas. Los habitantes de los barrios que ya desde hace tiempo se asentaron alrededor de estas fuentes deben tomar medidas para mitigar el riesgo en sus hogares, entre las que están: Exigir a las autoridades no seguir permitiendo nuevos barrios en estas zonas de riesgo, reclamar la construcción de muros que eviten el desbordamiento de las aguas, demandar de la C.V.C. y la Alcaldía la articulación adecuada de planes de reforestación en los cauces altos de las quebradas, realizar planes de evacuación y respuesta durante una eventual tragedia, propender para que los organismos de socorro establezcan monitoreo permanente de esas tres quebradas al menos en estas temporadas de lluvias. Ojalá con la misma severidad que la oficina de planeación actúa afectando a la ciudadanía al desconocer que cuando una entidad pública da una autorización o licencia, no puede la misma entidad, así sea bajo otro representante legal, revocar esa autorización sin contar con el consentimiento escrito del titular del derecho; que con esa misma actitud dictatorial actuara para no permitir más barrios en zonas de alto riesgo, ¿o hay algún interés superior?

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