En La edificación de corte colonial no hay lujos ni excentricidades, pero en cada rincón, cada cuadro y cada libro se percibe el olor del arte y el trabajo cultural, ese que se hace con las uñas.

La Sede de la Casa del Poeta y el Artista, una sede pequeña y acogedora.

Aunque la Casa del Poeta y el Artista y la fundación que lleva el mismo nombre tienen apenas 20 años, el viejo y pequeño inmueble que sirve de sede estaba predestinado para estos menesteres pues sus dueños primeros la usaron como punto de encuentro para las acogedoras tertulias donde los temas del momento se abordaban en medio de las bebidas de la época y eso fácilmente pudo haber pasado hace 190 o 200 años.

Tal como ocurría en esa época, hoy la pequeña casa colonial ubicada en la calle 4 No, 479 en el tradicional barrio es el punto de encuentro de los amantes de la poesía, la música, la pintura, las artes plásticas que se reunen para conversar de los asuntos de ayer y de hoy.

El responsable de que esto esté pasando es Vidal Elías López Gómez, un hombre de caminar sereno y mirada transparente que asumió el reto de crear el espacio en el año 1995, cuando las reuniones se desarrollaban en diferentes lugares pero con la pasión que los movía hacia el arte y en especial de la poesía.
Cuando el proceso empezaba a tomar forma, el exalcalde José Gener Zuluaga (ya fallecido) los emocionó con el anuncio de darles una casa para la fundación, pero al final todo se quedó en anuncios y palmaditas en la espalda, como casi siempre sucede.

DATO: Las primeras dueñas fueron las hermanas Quintero y siempre el lugar ha tenido afinidad con la cultura.

Pero “Vidalito”, como conocen a este promotor cultural de la Ciudad Señora, no renunció al sueño y fue cuando el alcalde John Jairo Bohórquez le renovó el compromiso de darles una sede propia y les encomendó la tarea de buscar una casa para adquirirla y cederla a la fundación.
“Como siempre se dice, todo lo de Dios es perfecto y nos tenía esta casa pequeña, en una esquina de un barrio tradicional, justo lo que estábamos buscando” dice Vidal tras recordar que el inmueble lo ocupaban los integrantes de un sindicato de motoristas que la abandonaron.

“Ya con la casa vista le dijimos al alcalde y se inició todo el proceso legal para la entrega del inmueble a la fundación y de eso ya han pasado dieciocho años, tiempo durante el cual se ha convertido en el refugio de los amantes del arte en todas sus manifestaciones” asegura.
Desde esta modesta sede, ubicada en el barrio Estambul de la Ciudad Señora, se han tejido diferentes redes culturales que hacen presencia en la municipalidad, la región e incluso en el exterior pues varios de sus integrantes han tenido la posibilidad de ir a otros lugares del mundo para mostrar su talento.

También te puede interesar:   San Juan de Barragán, un pueblo que se sobrepone a todas a las adversidades

Si hubiese que buscar una palabra que compagine con esta historia sería perseverancia, pues gracias a ella la Fundación Casa del Poeta ha subsistido, y que son pocos los recursos que reciben del erario y no obstante de manera periódica realizan diferentes actividades, muestras y exposiciones, porque lo que sí han tenido son cómplices, entiéndase artistas de diferentes rangos que prestan sus obras para ser colgadas o usan la fundación para presentar un libro u ofrecer un recital.
Esculcando en su memoria, “Vidalito” hace una lista de quienes hicieron y hacen parte de esta historia y no son pocos, algunos de ellos ya han fallecido y otros siguen como marineros empujando el barco del arte y la cultura bugueña.

Alberto Vidal López, “Vidalito” es el alma y nervio de la Fundación del Poeta y el Artista de Buga.

Una de esas personas es María Eloísa Varela, poeta y declamadora quien no duda en señalar que la fundación es sin lugar a dudas un logro extraordinario para todos los artistas de la localidad, pues en ella se han construido sueños, algunos realizados y otros en vía de construcción.
“Yo tuve la oportunidad de ir en representación de Buga al Encuentro Internacional de Poetas y Declamadores en Tacna Perú, donde pude intercambiar experiencias y nutrirme, pues había gente de diferentes partes del mundo” precisa la señora Varela.
Agrega que son pocas las ciudades del país y del mundo donde los artistas sin importar su especialidad pueden reunirse así sea para hablar o revisar las tareas a desarrollar, todas ellas a favor de la ciudadanía.

Debe ser restaurada

Como se trata de una vivienda de casi 200 años construída en bahareque, es natural que tenga desgaste y este se nota en algunas paredes, en los techos y pisos, razón por la cual la fundación está a la espera que el gobierno local invierta algunos recursos y que el concejo local la incluya en el programa de bienes patrimoniales, pues está ligada a la historia de Guadalajara de Buga.
Con la humildad que lo caracteriza, Vidal López manifiesta que no están pidiendo que tumben la casa y la vuelvan hacer de nuevo y solo basta con algunas mejoras, para que la casa no pierda su razón de ser.
Por su parte la poeta y declamadora María Eloísa Varela, propone a quienes tengan muebles, estanterías o bibliotecas que no usen en sus casas las donen para de esa manera cambiar el mobiliario que se encuentra en mal estado.

“A los bugueños o a quienes lean esta nota en alguna parte de Colombia o el exterior los invito para que se sumen a esta causa de recuperar el sitio emblema de nuestra municipalidad y que es nuestro refugio para dar rienda suelta a la creatividad” puntulizó la artista.

Compartir: