“…Lo increíble de este escenario, es que el centro y la izquierda viendo este estado, no se una sino que sedesuna…”.

Casi todos los gamonales de la política tradicional en la provincia andan detrás de Vargas Lleras porque saben que ahí está el billete contante y sonante para sus campañas, pues el paso del candidato presidencial por el Ministerio de Vivienda entregando las famosas viviendas gratis como cheque en blanco que Santos le endosó para que después le clave el puñal como él lo hizo con Uribe en 2010, no fue en vano. Ya Claudia López se ha cansado de decir con razón que los avales que da el partido Cambio Radical son licencias para delinquir como lo demuestra el sinnúmero de corruptos encarcelados que llegaron al poder a nombre de esta colectividad que es y seguirá siendo de Vargas Lleras así este pretenda despistar con su candidatura por firmas.

Los que no caben en Cambio Radical, pegan para el partido del hoy cuestionado por violador sexual, Uribe Vélez. El Centro Democrático también promete para las campañas el oro y el moro, y por eso los cuestionados candidatos que ya presenta. Uribe y Vargas Lleras se diferencian por pocas cosas, ya se han reunido públicamente, y el primero ya logró unir un bloque de extrema derecha con Ordoñez y Martha Lucía Ramírez, sabiendo que va a sacar triunfador a su alfil Iván Duque, quien en caso de que Cambio Radical logre sacar un buen mayor número de parlamentarios en las legislativas de marzo, no tendrá problema en pegársele a Vargas Lleras para coronarse la presidencia en mayo en primera vuelta.

Ellos saben a lo que juegan, para desgracia de nuestra nación. Lo increíble de este escenario, es que el centro y la izquierda viendo este estado de cosas, no se una sino que se desuna. La vanidad de Fajardo patrocinada incoherentemente por Robledo, los hace verse en segunda vuelta presidencial como si tuvieran el botín y la clientela de Vargas Lleras, o la adoración religiosa e irracional que tiene Uribe.

De la Calle tiene su plus con la conducción del Acuerdo de La Habana, mientras Petro muestra el programa que bien aplicado (acá las dudas con Petro) es el que necesita Colombia, comenzando por la eliminación de las odiosas EPS del sistema de salud. Se necesitaba una convergencia de cara a una consulta en marzo que sacara un solo candidato como lo va a hacer seguramente la derecha así sea en segunda vuelta presidencial, pero los egos y los apetitos burocráticos de la Coalición Colombia de Fajardo, del Partido Liberal de De la Calle y de la misma Clara López, impidieron esa unión. Y así, el que va ganando y debe estar sonriendo es Vargas Lleras, y de paso la politiquería provinciana que está arropada bajo su paraguas.

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