El Tabloide

Irresponsabilidad colectiva

“…En Colombia es la única parte del mundo en donde se celebra el triunfo deportivo para ejercer la violencia…”.

Está muy bien que los triunfos de la selección de fútbol que participan ahora en el mundial de Rusia, colmen de alegría y regocijo a todos los colombianos y sea celebrados con entusiasmo, pero de ahí a que dicha alegría colectiva se convierta en un delirio anárquico que conduce a causar víctimas mortales hay una gran diferencia y por lo tanto es urgente hacer un llamado a todos para que cambien totalmente la forma de celebrar, porque no se justifica de ninguna manera que un acontecimiento que es un éxito deportivo única y exclusivamente, sea utilizado salvajemente por unos cuantos bárbaros que no respetan en lo más mínimo a la sociedad en donde habitan. Y los recientes hechos ocurridos, gritan a toda voz, que se hace necesaria la presencia de las autoridades de policía, puesto que como ha sucedido, no basta con decretos, leyes, recomendaciones ni campañas, así ha quedado demostrado.

También es cierto y es oportuno decirlo, que la irresponsabilidad de los padres de familia toca a sus límites, cuando vemos que transportan a sus hijos y familiares menores de edad en sus motocicletas. No puede ser que se llegue a menospreciar la seguridad y la vida misma de los menores, es un caso inverosímil el grado de imprudencia que se tiene en nuestro medio en donde no se miden las fatales consecuencias en un momento determinado. Y bien vale la pena hacer la diferencia acerca de las celebraciones de los deportistas colombianos cuando triunfan en otras disciplinas, como por ejemplo, el ciclismo, el boxeo, la lucha libre, el basquetbol, la natación, en donde no se asoma por ninguna parte un acto de vandalismo ni mucho menos se presentan víctimas fatales y cientos de heridos. ¿Será posible que el único deporte que convoca a la violencia después de un triunfo, sea el que por esencia es el más popular del mundo?. Si esto es así, pues ahí tienen un buen tema los sociólogos y violentólogos.

Recordemos que ha sido el fútbol, en otros tiempos, el deporte de la paz, por ejemplo, durante la lucha entre los negros y blancos en África, un partido sirvió a Nelson Mandela a sellar la paz. Cuentan que durante la segunda guerra mundial, los soldados alemanes e ingleses realizaron un partido de fútbol, para celebrar la navidad en paz. Y parece que solo aquí en Colombia es la única parte del mundo en donde se celebra el triunfo deportivo para ejercer la violencia. Ojalá que los educadores, instituciones oficiales y privadas, por fin le paren bolas a tan aberrante situación.

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