El Tabloide

Intercambios positivos

“…esta experiencia debe servir para que los jóvenes enseñen y demuestren la riqueza de la cultura colombiana…”.

Los intercambios juveniles entre varios países son aproximaciones culturales muy positivos en el mundo globalizado en que nos encontramos y en donde los estudiantes se dan cuenta que existen muchísimas más personas de las que imaginamos en situaciones históricas, económicas y culturales de diferente índole, lo cual les permite aprender a relacionarse en una sociedad que cada día es más compleja e iniciar un proceso de sentido de pertenencia por su propia patria en donde les correspondió nacer y vivir.

Es propio de la juventud pensar que la vida en algunos territorios extranjeros sería más atrayente, cómoda y con mejores oportunidades para triunfar y puede ser cierto desde un primer punto de vista, pero también deben aprender que en cualquier país del mundo en donde optaran por viajar y trabajar, siempre serán considerados como extranjeros y por lo regular el esfuerzo para obtener los objetivos deseados serían mucho mayores que los que deben que hacer en su propia patria y precisamente el intercambio les ayuda a valorar lo que tienen en su propia casa como también su familia, la escuela, el colegio y la universidad.

Es necesario que estos viajes transitorios no se queden solamente en un acontecimiento de amistad, de afectos, descansos y saludos, que son pasajeros, transitorios y aunque felices, no perduran en el tiempo, debido a varias circunstancias, a pesar de los hoy, medios de comunicación social, en donde se pueden adelantar acercamientos virtuales que son un entretenimiento, más que un modo de vida permanente y real.
Pero esta experiencia debe además servir para que los jóvenes que la viven, enseñen y demuestren a los habitantes del país que visitan, la riqueza de su cultura, la cultura colombiana, y de esta manera ayuden a cambiar la idea que existe de que en este país todos los ciudadanos son traficantes, consumidores o miembros de alguna organización criminal. Representar con orgullo el tricolor nacional debe ser el principal objetivo de los muchachos.

Conocer otras culturas, costumbres y habilidades, les ayuda a comprender mejor que en el mundo que les correspondió vivir en este tiempo, camina de prisa y que no deben desperdiciar el tiempo en cosas baladíes, furtivas y pasajeras, sino que les brinda un desafío para profundizar en sus raíces, conocer la historia, querer sus semejantes y despertar ese amor por el terruño que los vio nacer. Y en este sentido trabajar, compartir y seguir soñando, con la alegría propia de los años juveniles y nunca perder la esperanza en un mundo mejor.

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