Además del arte que ejerce, juega fútbol sonoro y es vocero de las personas con discapacidad visual en la región, La comunidad en situación de discapacidad reclama atención por parte de la alcaldía de Andalucía.

Julián de Jesús Castaño es el único invidente que organiza, decora y hace el montaje de eventos sociales en el Valle del Cauca. Por estos días se ha dejado picar por el bicho de la política y aspirará al Concejo de la Cuna del Talento.

Resulta imposible no emocionarse al hablar con Julián de Jesús Castaño Serna, un andaluz de pura cepa a quien la vida le jugó una mala pasada al quitarle hace seis años, el don maravilloso de la vista como consecuencia de un problema de salud que le derivó en un glaucoma.

En ese momento según lo relata, sintió que sus sueños se derrumbaban, que todo lo construido se había ido al piso y pensó en lo injusto de ese episodio. Pero aferrado a su fe y a sus ganas de vivir, además del apoyo incondicional de su familia, decidió seguir adelante y fue cuando descubrió que el arte que había aprendido lo podía seguir desarrollando, solo que ahora lo tendría que hacer con los ojos del alma y el amor por el arte que brotaba a borbotones de su corazón.

Julián, es reconocido en Andalucía y el centro del Valle como uno de los mejores banqueteros y la falta de visión no le impide para nada liderar el montaje de fiestas familiares, sociales y empresariales que nada tienen que envidiarle a los que hacen otras personas o empresas.

Es riguroso y casi cuadriculado en cada cosa que hace. En su casa, que en buena parte le sirve de centro de acopio o de operaciones, se mueve como pez en el agua, sabe dónde está cada cosa, sus dimensiones, colores y texturas, situación que comprobamos al acompañarlo al cuarto donde están los manteles y otros accesorios para la decoración describiendo cada uno en detalle, probando que su tacto está más que desarrollado.

Al ser consultado sobre la reacción de sus clientes al darse cuenta que a quien buscan para que les haga el montaje de sus fiestas es ciego, Julián deja escapar una risa burlona y al mismo tiempo añade que los sorprendidos son ellos, pero luego y al entrar en detalle se genera la confianza necesaria para saber qué tipo de evento es, dónde se va a realizar y qué tipo de personas se van atender.

“Es algo muy curioso ese contacto con los clientes que en buena medida llegan, recomendados por otras personas, pero la sorpresa es mayor cuando se dan cuenta que no solo soy el que cobro, sino que dirijo, cuelgo velos, festones, reviso manteles, reviso los cristales, platos y cuido cada uno de los detalles” dice Julián con marcada emoción en su voz.

La gráfica muestra una de las esceno-grafías montada por Julián y su equipo de trabajo que casi siempre está integrado por seis personas. Los velos, los manteles, las copas, elaboración de los arreglos florales se hacen bajo su orientación, pero es él quien en gran medida se encarga de los pequeños detalles de cada banquete.

Recuerda varias anécdotas de su trabajo, en especial una y tiene que ver con una familia que lo contrató para decorar y montar la fiesta de graduación de una médica y al final de la actividad, la profesional de la medicina se acercó y le dijo: “Todo llegué a pensar menos que un ciego sería el encargado de la fiesta de mi graduación”. Esas palabras fueron todo un elogio y además recibió una remuneración extra.
Su reconocimiento es tal que ya ha estado en el exclusivo sector de El Poblado de Medellín y en la ciudad de Villavicencio a donde lo llevaron para organizar sendos banquetes.

Un poco de tristeza

En la extensa charla que antecedió a esta nota hubo dos momentos llamativos. El primero tuvo que ver con la nostalgia de Julián al recordar la desaparición de su progenitora acaecida un año atrás, pues fue ella la que lo motivó a seguir en la lucha cuando la luz de sus ojos se apagó y el segundo, la muerte de su perro guía, el que lo acompañó en estos años de oscuridad. En ese momento hace un alto en la charla, respira profundo y vuelve a sonreir para mostrar su habilidad a la hora de manejar su teléfono celular en el que navega gracias al apoyo de la tecnología y donde interactúa con gente de todo el mundo demostrando que las limitantes están en la mente y desa-parecen cuando el corazón es el que habla y actúa.

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