Creó el noticiero Alerta Valle del Cauca en Radio Reloj de Tuluá, Recorrió todos los vericuentos del periodismo, vivió los momentos mas importantes de la noticia en el Valle y se codeó con los mejores del oficio a nivel nacional.

Godofredo Sánchez, periodista tulueño. Sus primeras notas periodísticas aparecieron en El Tiempo cuando aún era un estudiante en Tuluá

Descansando y disfrutando del calor que le brinda su familia en su casa del barrio El Jardín, así pasa sus días Godofredo Sánchez, una institución del periodismo tulueño que escribió parte de su historia en los medios de Cali.

Con 75 años, más de 50 de ellos dedicados al oficio de escribir noticias, preferencialmente políticas, todavía se ruboriza cuando cuenta, entre divertido y apenado, que lo echaron del Gimnasio del Pacífico, cuando cursaba sexto de bachillerato, porque le puso una rata muerta en el escritorio del profesor, con el agravante de que fue un viernes y él la halló el lunes. Hasta ahí le llegó el estudio.

Como tampoco le gusta decir que nació el Riofrío y se apresura a aclarar que llegó a Tuluá de tres meses de edad por lo que dice ser más tulueño que cualquiera. Su vena periodista le nació justamente en el Gimnasio del Pacífico donde, junto a Alfredo Sánchez, compañero de estudios, creó el periódico La Opinión donde hacía notas de la ciudad que, por hobby, enviaba a El Tiempo en Bogotá y eventualmente le publicaban alguna.

“Eso me valió para que Daniel Samper Pizano, que era jefe de corresponsales, me nombrara corresponsal en Tuluá, mi primer trabajo serio en periodismo” señala el veterano periodista.

Rumbo a Cali

Tras un breve paso por la Administración Municipal donde, por recomendación de su también compañero de estudios, Alberto Galeano, quien fuera luego director nacional del Sena, fue auxiliar de kárdex, llego a su primer trabajo radial: Norbely Sánchez, propietario de Radio Espacial, lo llamó para que le hiciera un noticiero.

Poco tiempo después, otros de sus excompañeros de estudio, Gonzalo Londoño y Marino Recio, ambos ya en Cali, lo invitaron a trabajar allí y por su intermedio llegó al noticiero de La Voz del País, empresa radial de los Lloreda. Corría el año 68 y estaba recién casado.

Su siguiente paso fue a Todelar, donde conoció a Fanor Luna. Más adelante se vinculó a la emisora Radio Farallones y, a través de esta, a Radio Ciudad de Cali bajo la gerencia de Alberto Aguirre de Brigard a quien, luego de un año de trabajo, le pidió aumento, y como se lo negara, renunció y se fue al diario Occidente que dirigía Raúl Echavarría Barrientos, a la vez que hacía noticias para Radio Sutatenza.

“Estuve dos años en Occidente hasta noviembre de 1975 cuando Echavarría, al conocerse la muerte del general Franco en España, decidió sacar una nota mínima cuando teníamos cuatro páginas preparadas, lo que ocasionó un sisma en las directivas del periódico y terminé saliendo yo” recuerda Sánchez con absoluta claridad.

Nuevos aires

Esta decisión tan repentina le permitió, después de mucho tiempo sin hacerlo, tomarse unas cortas vacaciones con su familia en una finca cercana a Tuluá, y al regresar a Cali ya lo esperaba María Inés Pantoja, en ese momento directora de Radio Sucesos RCN de Cali, para ofrecerle la jefatura de redacción del informativo regional.

Tiempo después, tuvo la oportunidad de trabajar al lado del cubano José Pardo Llada quien, tras su paso como director del Noticiero de las Siete en televisión, llegó a la dirección del noticiero de RCN en reemplazo de Pantoja, quien se integró a la campaña de su esposo, Carlos Holmes Trujillo, para la alcaldía de Cali.
El paso siguiente fue a Caracol Cali, inicialmente bajo la dirección de Óscar Rentería Jiménez y luego de Sammy Jalil Ríos, donde se reencontró con su paisano y excompañero del Grupo Radial Colombiano, Leo Quintero.

“Cuando Juan Gossaín, director nacional de noticias de RCN se enteró que había renunciado a la cadena, me llamó y, tras reclamarme porque la renuncia debí habérsela presentado a él, me pidió que renunciara de inmediato a Caracol y volviera a RCN, lo que desde luego rechacé puesto que debía honrar mi palabra ya empeñada con Caracol” agrega Sánchez haciendo énfasis en la seriedad que siempre lo ha caracterizado.

De vuelta a Tuluá

En 1988, con la llegada de Trujillo a la alcaldía de Cali, este lo llevó a la jefatura de prensa, para lo cual pidió una licencia de seis meses a Caracol, la que se prolongó por todo el período del alcalde.
Una vez culminó esta función, se reincorporó a Caracol como director del programa Pase la tarde donde recibió la propuesta por parte de la presidencia de la cadena de comprar Radio Reloj de Tuluá y, sin dudarlo mucho, la adquirió.

Esa fue la oportunidad para volver a su tierra en 1993 cuando la emisora reabrió sus puertas, luego de dos años de cierre por el litigio que hubo con Julio César Tabares y la cadena.

“Desde entonces solo voy a Cali de paseo pero ahora me dedico a disfrutar de mi esposa, Amparo Patiño, mis hijas Sandra Patricia y María del Pilar y mis cuatro nietos” dice finalmente Godofredo Sánchez tras compartir un par de horas parte de su vida y su historia periodística.

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