La Administración Municipal no cuenta con los recursos para acometer las obras que beneficiarán a por lo menos 20 familias.

La erosión de la parte alta del barranco, a orillas del río Morales en el sector Los Pinos, es verdaderamente preocupante. La comunidad se encuentra en alerta especialmente en esta temporada de fuertes aguaceros.

La falta de recursos a pesar de los estudios de mitigación realizados con anterioridad, ha sido el inconveniente esgrimido por la Secretaría de Hábitat e Infraestructura del municipio para la intervención del muro de contención del río Morales, a la altura del sector Los Pinos en el barrio la Santa Cruz.

Voceros de la comunidad, encabezados por el presidente de la Junta de Acción Comunal, Hugo Nelson Echeverry, prendieron las alarmas ante el desprendimiento de parte del barranco existente en el lugar, amenazando alrededor de 20 viviendas que podrían caer al lecho del río.

“El problema data de hace aproximadamente dos años, cuando el río, al entrar al barrio, por una desviación de su cauce original, empezó a golpear el barranco y este comenzó a ceder” señaló el líder comunal.
El afluente cuenta con un pequeño muro de contención, pero por esa misma condición no es suficiente para detener la fuerza de las aguas, en especial cuando hay creciente.

Dato: La nueva cancha de fútbol que está siendo acondicionada por la propia comunidad también podría verse afectada.

Ante un derecho de petición enviado por la Junta Comunal, la titular de la Secretaría de Hábitat e Infraestructura, Ana Fernanda Valderrama, precisó que “la administración Municipal se encuentra sensibilizada con la importancia de la realización de estas obras, por ello actualmente está gestionado la consecución de los recursos económicos necesarios para la ejecución de las obras en ese sector”.

Agregó la funcionaria que ya se hicieron los estudios respectivos para la mitigación del riesgo al igual que se cuenta con la autorización de la CVC para la construcción de obras hidráulicas pero la comunidad ve con afán que pasan los días y las obras no se inician.
Otro factor de preocupación para los habitantes del sector es la amenaza que se cierne sobre la cancha de fútbol que se encuentra adecuando la comunidad, para recreación de los jóvenes especialmente, puesto que una creciente del río también podría afectar el escenario.

“Un trabajo que podría ayudar sería hacer una siembra de árboles a la orilla del barranco para que operen como amarre y así evitar los desliza-mientos” puntualizó Echeverry.

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