Desde 1959 la Reserva Natural Bosque de Yotoco está bajo el manejo de la Universidad Nacional y allí se adelantan tareas de investigación científica. Los trabajos han permitido determinar la existencia de 22 variedades de hongos.

Científicos, investigadores, docentes y estudiantes de todas las áreas del conocimiento les siguen los pasos a diferentes especies de animales y vegetales en la Reserva Nacional Forestal Bosque de Yotoco, el único bosque premontano del Valle del Cauca. La Reserva Natural Bosque de Yotoco es un área protegida situada a tan solo quince minutos del municipio de Buga y a él se puede ingresar cancelando una tarifa que oscila entre 8 y 15 mil pesos, según el plan de estadía.

El Valle del Cauca es sin duda una de las regiones más diversas de Colombia y posee una serie de tesoros naturales que pasan desapercibidos en el diario vivir, a tal punto que infinidad de veces pasamos por el lado de estos y nunca nos detenemos a observar.

Uno de esos tesoros valle-caucanos es la Reserva Natural Bosque de Yotoco, ubicada en el municipio del mismo nombre con una altura que oscila entre los 1200 y 1600 metros sobre el nivel del mar con una temperatura de 15 a 22 grados centígrados.

Su extensión es de 559 hectáreas, divididas en dos partes, pues cuando se construyó la carretera Buga- Buenaventura la partió en dos, dejando 498 en la parte alta y 98 en la parte baja.
De acuerdo con Valentín Hidalgo, técnico forestal, en la parte alta hay extensiones de bosque primario, es decir que nunca ha sido intervenido por el hombre; mientras que en la zona baja hay áreas en regeneración que desde hace más de 20 o 30 años se encuentran sin intervención alguna.

A pesar de su proximidad con la carretera, que alteró de manera significativa su entorno, el lugar es un santuario que conserva una gran variedad de flora y fauna entre las que se destacan más de 160 especies de aves, 13 de ellas provenientes de Estados Unidos, México y Canadá; además existen en la reserva 23 especies de mamíferos y 16 de reptiles que son constantemente monito-reados.
En cuanto a la flora, el Bosque de Yotoco conserva 300 especies nativas entre las que se destacan 80 variedades de orquídeas, diecinueve de helechos y 243 de plantas vasculares llamadas así por su capacidad para albergar y transportar agua que ayudan al equilibrio de ese ecosistema.

Cuna ancestral

Pero este pulmón verde que oxigena al Valle del Cauca no solamente esconde entre sus senderos riquezas naturales, pues de acuerdo con las investigaciones entre las arboledas habitaron hace algunos miles de años tribus indígenas pertenecientes a los Calimas y en especial de la cultura Ilama que tenían como base de su economía la agricultura, la pesca y caza; destacándose además como alfareros y sus cerámicas tenían como principal característica la utilización de tres técnicas de decoración: incisión, aplicación, y pintura. La pintura era de origen vegetal de color rojo y negro y se usaba para representar motivos geométricos.

Justamente la información sobre supuestos tesoros en la región hizo que llegaran aventureros en busca de las guacas, debido a que se conoce la costumbre de los Ilamas de enterrarse junto a sus tesoros.
“Al recorrer algunas zonas de la Reserva se observan socavones, pero en un trabajo articulado con la Universidad Nacional y su facultad de Antropología, sumado esto a los campesinos asociados del corregimiento El Dorado, se han adelantado tareas de recuperación y protección de estas piezas y esperamos en unos años hablar en detalle sobre la incidencia de estos antepasados yotocenses” precisa Valentín Hidalgo en una entrevista concedida al espacio periodístico TV Agro.

La reserva, que desde 1959 está bajo el manejo de la Universidad Nacional, se ubica en las estribaciones de la cordillera Occidental, entre los municipios Yotoco, Restrepo y Calima – El Darién, a un costado de la carretera Alejandro Cabal Pombo.

Patrimonio acuífero

Otras de las potencialidades que tiene la Reserva Natural Bosque de Yotoco es ser la despensa del agua para esta región. En sus tierras nacen, amparadas por el espesor de la vegetación, 14 quebradas que son tributarias del río Yotoco.

Casa del mono aullador

Según el profesor Carlos Alberto Jaramillo, director de este relicto natural, la constancia y la pasión por la conservación han garantizado que los animales que lo habitan estén protegidos y vigilados permanentemente.

“Se estima una población de cerca de 943 monos aulladores, 19 especies de anfibios y 62 individuos de pava caucana. No solo son monitoreados por científicos de la UN, sino también por organizaciones ambientales que se han interesado en trabajar dentro del relicto”, informa el profesor Jaramillo.
El bullicio del mono aullador y la pava caucana es perseguido por investigadores de la universidad con sede en Palmira y la Wildlife Conservation Society (WCS), que hace algún tiempo hicieron un inventario y un estudio de sus poblaciones y les siguen los pasos a través de un minucioso programa de monitoreo, garantizando de esta manera su conservación.

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