Cada año, por el mes de mayo, los habitantes de la Villa de Céspedes esperan con ansia participar del famoso rosario de la aurora del cual se han hecho devotos.

La vitela que se observa sobre el altar del templo de María Auxiliadora de los padres Salesianos de Tuluá, fue traída de Turín, Italia, y es la misma que se exhibe en el basílica de la virgen auxiliadora en esa ciudad italiana.

En toda una devoción se ha convertido para los tulueños el Rosario de la Aurora que cada año, durante todo el mes de mayo, se desarrolla por las calles aledañas al templo, en el barrio Salesiano, lo que hace de la Villa de Céspedes una de las ciudades donde más se hace adoración a María Auxiliadora.
Si bien no hay una fecha exacta del inicio de esta actividad religiosa, algunos de los fieles de la parroquia señalan que hace por lo menos 60 años que los tulueños empezaron a caminar en procesión cargando en andas la imagen de la virgen auxiliadora.

Entre los más asiduos devotos de la advocación auxiliadora de la virgen María en la ciudad, se encuentra los hermanos Sonia,Álvaro y Carlos Lozano Valencia, quienes desde su llegada a la ciudad en 1956, se integraron a la parroquia e impulsaron la famosa procesión.
«Cuando nosotros llegamos ya la procesión se hacía pero recuerdo que personas como María Cardona, Mery Vallejo de Líbreros y Josefa de Plaza, entre otras, trabajaban intensamente para no dejar acabar esta tradición» señala Sonia Lozano evocando la época en que el recorrido se hacía por calles destapadas pues no existía aún la pavimentación en el sector.

Su hermano Álvaro, quien actualmente se desempeña como presidente de la Asociación María Auxiliadora, por su parte no deja de recordar aquellas primeras procesiones cuando se hacían a la luz de las velas por cuanto tampoco existía el alumbrado público de hoy.
Agrega que fue el padre Javier Arango, quien estuvo en la parroquia, primero como prefecto y luego como párroco, por espacio de 15 años, el que le dio la organización que tiene hoy el Rosario de la Aurora.

Fervor tulueño

Desde su creación, la procesión se inicia cada uno de los 31 días del mes de mayo a las 5 de la mañana, partiendo del templo y recorriendo el contorno de la parroquia, rezando el Rosario y haciendo las paradas prestablecidas por el comité organizador.
«El día más importante es el 24 porque ese es el día de María Auxiliadora, cuando todos hacemos el Rosario dentro del templo y en la procesión los estudiantes de 11 del colegio San Juan Bosco ofician como cargueros de la virgen» agrega Sonia Lozano.
Añade que tanto el Rosario de la Aurora como la procesión de María Auxiliadora que se hace hacia mediados de mayo, cuenta con la asistencia no solo de casi todos los tulueños sino de muchas personas de otros municipios debido a que la virgen Auxiliadora ha alcanzado una alta devoción entre los católicos.

La virgen milagrosa

Entre los muchos testimonios de milagros hechos por María Auxiliadora, Álvaro Lozano relata el entregado, dentro del templo, por el maestro Juvenal Cedeño, hijo del compositor Héctor Cedeño Paredes, quien contó, con lágrimas en los ojos, cómo la virgen le había concedido el favor de curarlo de un cáncer.
Pero también la familia Lozano tiene entre sus muchas historias y recuerdos dos testimonios de milagros, el primero sucedido justamente a Sonia y Álvaro quienes, tras sufrir un accidente de tránsito, cuyas consecuencias parecían fatales, fueron rescatados por la virgen Auxiliadora.
«El testimonio lo dio el mismo padre Arango quien, tras ser avisado de nuestro accidente, sucedido en la parte posterior del templo, de inmediato prendió un cirio a la virgen y le rogó que no nos dejara morir y así fue» señala Sonia Lozano.

El otro milagro ocurrió con Daniel, hermano suyo, quien en febrero de 1989, tras un asalto armado en las oficinas de la Compañía Colombiana de Tabaco, situadas en la carrera 24 entre calles 28 y 29, fue confundido por un policía con uno de los asaltantes y recibió un total de 18 tiros.
«Nuestra fe en María Auxiliadora y las oraciones que le hicimos durante las primeras horas salvaron a nuestro hermano que, a pesar de que fue tan gravemente herido en su estómago, incluso en las venas cava y femoral, hoy todavía está con nosotros sin ninguna secuela» precisa Sonia.

Por último los Lozano Valencia no pueden dejar de recordar que por allá por los años 80, la Administración Municipal expidió un Decreto mediante el cual consagraba a la ciudad a María Auxiliadora, denominándola la reina de Tuluá y justamente durante este mes de mayo la virgen Auxiliadora sigue reinando en la localidad.

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