“…si la amistad y buen sentimiento son verdaderos, los efectos perduran en el tiempo…”.

En días pasados me llegó una inclusión a un grupo de whatsapp que no me esperaba y al cual los creadores denominaron ITECAN 91. Generalmente como los números de celular van de base en base y hasta de cárceles lo llaman a uno para ver cómo sacan plata pues no le puse mucha atención, máxime en la que hoy en día forman grupos hasta en las mismas familias que viven en las mismas casas, porque como ya no nos hablamos sino que todo lo wasa-piamos entonces lo más moderno es la comunicación por redes.

Grata sorpresa cuando me voy dando cuenta que varios de mis amigos, con los que me gradué hace 27 años del colegio Antonio Nariño de Buga-lagrande, estaban tratando de consolidar un reen-cuentro de los egresa-dos de la promoción 91. Y créanme lo han logrado, porque haber pasado tanto tiempo y poder remembrar esa época de juventud y hazañas no tiene precio.

Efectivamente ya tuvimos un primer reencuentro que nos lo gozamos de principio a fin, más que cuando estábamos en el colegio. Pensar que la amistad sigue intacta y que los recuerdos la fortalecen ha sido un gusto, como gusto fue vivir esa época en la que quizás nada nos preocupaba a excepción del cumplimiento de los deberes escolares. Bueno, hay que decirlo no todos corrían por presentar tareas.

Algunos como en mi caso nos quedamos cerca al pueblo. Otros no se fueron, han sacado raíces en el alegre, hospitalario y tradicional municipio. Varios, como ocurre en cualquier ámbito, emigraron a diferentes países. Sin embargo, esto no es barrera para que con el dinamismo de los canales actuales nos podamos comunicar en cualquier momento. No vale el modo, lo que vale es la intención. Y de seguro podrían pasar otros veintisiete años, pero si la amistad y buen sentimiento son verdaderos, los efectos perduran en el tiempo y la buena vibra no se acaba. Me imagino que eso sigue sucediendo, aunque algunos estudiantes de hoy en día están tan atribulados con factores externos no mencionables que creo están desperdiciando una de las mejores etapas que pueden vivir y cuando se den cuenta ya no la van a poder recuperar.

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