El Tabloide

El paraíso perdido

“…la geografía guajira enfrenta la cruel paradoja de perecer en medio de su admirable hermosura….”.

El título que el poeta inglés John Milton (1608-1674) dio a su poema narrativo que trata básicamente sobre el problema del mal, es una metáfora perfecta sobre la situación de una de las regiones más bellas del planeta, nuestra Guajira, y que precisamente en virtud de su riqueza en reservas de carbón y seguramente petróleo enfrenta una devastación humana de características alarmantes.

Abandonada, desde los tiempos del Almirante Padilla, por las élites criollas para las que el país se limitaba a Santa Fe, con algunas proximidades a Cartagena, Tunja, Buga y Popayán, donde se avecinda-ban los títulos de nobleza, y expoliada por una clase política insaciable en su codicia y sin límites en su bellaquería, la geografía guajira, territorio de la gran nación Wayuu, enfrenta la cruel paradoja de perecer en medio de su admirable hermosura.

Para contrarrestar tan nefasta realidad, la poeta y gestora cultural Delia Rosa Bolaño organiza desde hace seis años un encuentro de narradores y poetas, nacionales y de países hermanos, denominado “Literatura al mar” y que recorre los caminos guajiros integrando la comunidad educativa de la región a las posibilidades libertarias que ofrece la palabra poética.

Tuve la fortuna de participar en esta sexta versión y de recorrer desde San Juan del Cesar hasta el Cabo de la Vela, los centros educativos donde maestros de vocación se brindan a sus comunidades con una ejemplar entrega, resaltando los valores, la riqueza humana de un pueblo que tiene en sus infantes la posibilidad de resarcir los años de soledad de los que habla García Márquez y de tener de verdad otra oportunidad de vivir sobre la tierra.

Tenemos los colombianos en nuestras manos como edificar dicho sueño, por eso hay que votar mañana domingo y votar bien. Votar por los niños y niñas de este desolado país. Votar por Gustavo Petro para presidente.

Compartir: