“…el narcotráfico también exige una propuesta de justicia y derecho que limite la aparición de combos…”.

Necesitamos un territorio alejado de las drogas.
El corazón del valle ha sido cuna de grandes científicos, médicos, deportistas y gente buena, sin embargo también ha sido el epicentro de conflictos de guerrillas, paramilitares, narcotra-ficantes y hoy tiene un león dormido que es el tema del microtráfico. La desmovilización de paramilitares, luego el acuerdo Gobierno-FARC, la caída de grandes estructuras del narcotráfico, generó que los grupos delincuenciales se atomizaran en pequeños combos que subsisten de la venta de estupefacientes.

¿Cuál ha sido la respuesta de las administraciones en los territorios?, dar charlas de prevención de consumo, que son más formas de pagar favores políticos, la policía captura y captura personas por porte de estupefacientes, pero uno esperaría un compromiso mayor de nuestros gobernantes. Si bien es cierto el narcotráfico debe abordarse como un problema de salud pública, también exige una propuesta de justicia y derecho que limite la aparición de combos, los cuales generan un profundo impacto en la seguridad y su percepción.

Además cabe resaltar que hoy el Centro del Valle del Cauca tiene la mitad de su zona rural sin presencia material del estado, es vital designar inspectores de policía y que los Alcaldes faciliten contrapartidas para las construcciones de estaciones de policía, porque el ejemplo de Medellín, Cali, y el laboratorio de Tuluá con la estructura de porrón en 2014 puede volver a repetirse. Los adultos mayores, jóvenes universitarios y en general la gente sabe dónde quedan cada una de las ollas de nuestras ciudades, las cuales se mueven dependiendo de los operativos de la policía. Informar, prevenir, e invertir siempre será más económico que reconstruir.

Los alcaldes del territorio deben afianzarse en las zonas rurales, fortalecer el gobierno y combatir el microtráfico. Hay un descenso en las tasas de crimen a nivel nacional, pero también hay un factor y es que los combos de microtráfico han hecho acuerdos de no agresión y se han repartido tanto ciudades como barrios. El centro del Valle merece una política pública de prevención y de atención al microtráfico. Eso nos permitirá tener una sociedad alejada de las drogas.

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