“…Dolor de patria y perdón deberíamos pedir por la suerte que hoy corren nuestros héroes…”.

Era la época de Roma, los mejores hombres, algunos de ellos antiguos combatientes de las más duras batallas, eran apresados por sus enemigos y vendidos a mercaderes inescrupulosos quienes por unas monedas los ponían a punto para luego llevarlos al gran circo para que pelearan por la libertad como animales encadenados ante sus adversarios y de ser ganadores fueran devorados en una orgía de carnes por el hambre de los felinos.

El César solo tenía que señalar con su pulgar la suerte de los gladiadores, mientras el pueblo hambriento se saciaba en la barbarie y olvidaba así el estiércol en el que vivía entre sexo, circo y vino. Es triste comparar este teatro con la realidad actual, un ejecutivo saciado en su egolatría del poder entrega a sus mejores hombres al circo de la muerte, policías y militares que han dejado lo mejor de su vida al servicio de la patria hoy son abucheados, pateados y humillados por un pueblo que gracias a Dios no es mayoría, que aún sigue nadando en el estiércol de la ignorancia y que sin dolor alguno aplaude y no condena la muerte moral de quienes han dejado todo por mantener la constitución y el orden.

Bastaría un solo día sin policías y militares para que este país sucumbiera en la anarquía. Dolor de patria y perdón deberíamos pedir por la suerte que hoy corren nuestros héroes, con comandantes que no hacen más que de mercaderes y callan ante el ataque de sus hombres, con un gobierno que los utiliza para mantener el poder y la vanidad que producen las camionetas llenas de ellos, para sus escolta personales al mejor estilo de las mafias, y aquellos que dicen hacer respetar los derechos de los ciudadanos que no se pronuncian para nada con estos actos, a diario asesinan soldados y policías en complicidad del silencio de todos, ya no se respetan, se les ataca y se les reprime como si fueran los verdugos del pueblo.

Ahora que se vienen elecciones ojalá sean más los buenos los que ganen y con esto retomemos la ruta de la democracia, la justicia y la ley, por que de seguir así podríamos seguir matando la paz que tanto anhelamos, el nobel no garantiza nada pues está demostrado que hace solo parte de la vanidad y de unas concesiones económicas en favor de quien lo otorgó, poniendo por encima los intereses de los verdugos del pueblo y no el de sus defensores; la protesta en colombia debe ser válida pero si es dentro de los lineamientos del respeto la constitución y las leyes, entre esto se debe primar por la defensa y apoyo de los verdaderos héroes de la patria, llámese militares y policías. La invitación es a que todos nos unamos alrededor de ellos y que nuestros futuros gobernantes se interesen por sus necesidades más que por sus obligaciones, y que los miles de reservistas del país se lancen a las urnas como la fuerza democrática que son en favor de quienes representen los intereses de la nación.
Honor y gloria a nuestros héroes.

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