El CAI móvil de la policía se instalará en los barrios priorizados para recibir las denuncias de las mujeres que se sienten violentadas.

El escaso volumen de denuncias por parte de las mujeres víctimas de maltrato, proveniente en su gran mayoría por el temor a las retaliaciones, se constituye hoy en el nudo gordiano de la violencia de género cuyos índices crecen con el paso de los días. A menos de dos semanas del presente año, Tuluá ya tiene sus primeras víctimas.
Los casos de Érika Julieth López López, de 21 años y Claudia Lorena Pérez Ríos, de 23, conmocionaron esta semana a los tulueños y vallecaucanos en general, tras ser agredidas por sus compañeros sentimentales quienes se encuentran huyendo de la justicia.

VIVIANA MORALES RESTREPO
Personera Delegada para
Asuntos de la Mujer

De acuerdo con Viviana Morales Restrepo, personera Delegada para los Asuntos de la Mujer en Tuluá, uno de los graves problemas de este tipo de situaciones es la falta de denuncia por parte de las mujeres víctimas.
“Estos casos en particular no habían sido denunciados ante ninguna autoridad a pesar de que, una vez conocidos los hechos y tomadas las primeras declaraciones, quedó en evidencia que las dos ya venían siendo agredidas permanentemente” sostiene la funcionaria.

Agrega que la violencia contra la mujer es un caso de salud mental por lo que se debe recurrir a las fuentes institucionales para denunciar sin temores a fin de empezar a erradicar este flagelo cuyas consecuencias se extienden hasta los hijos de la pareja.

Puntualizó recordando la existencia de la casahogar que el municipio ha establecido para este tipo de víctimas, a la cual la mujer puede ir incluso con su núcleo familiar para eliminar el riesgo de ser revictimizada.
De otro lado, el mayor Julio Fernando Mora Escobar, comandante de la Estación de Policía Tuluá, anunció la presencia del CAI móvil de la institución en los barrios priorizados para recibir las denuncias de las mujeres que se sientan violentadas por sus compañeros sentimentales.
En cuanto al volumen de denuncias, se estableció que, el año anterior, en la Fiscalía fueron formalizadas con SPOA un total de 127 denuncias por violencia contra la mujer mientras que en la Personería Municipal solo hubo siete. No obstante el grueso de denuncias se registran en la Comisaría de Familia que se encuentra formalizando un informe al respecto pero se presume que pasen de 150.

Los casos de esta semana

El primer caso reportado ante la clínica Mariángel fue el de Érika Julieth López López, residente en Aguaclara, a quien su compañero sentimental la golpeó brutalmente con un objeto contundente además de darle patadas.

La joven, quien se encuentra en la novena semana de gestación del que será su primer hijo, perdió uno de sus riñones mientras que el otro trata de ser salvado por el cuerpo médico. Desde el ingreso mismo está siendo sometida a diálisis para estabilizar su estado renal.
De acuerdo con sus declaraciones a las autoridades que activaron la ruta de atención, las agresiones de su compañero, de quien no se han suministrado detalles, venían siendo recurrentes pero no se había atrevido a denunciarlo por temor a su reacción.

Claudia Lorena Pérez Ríos, por su parte, fue golpeada con diversos objetos, entre ellos un florero, una varilla con la que le abrió el rostro y hasta una llave peston con la cual le afectó gravemente su ojo izquierdo.
La madre de la joven, Claudia Ríos, relató ante las autoridades la brutalidad con que fue golpeada su hija quien posee dos hijos de tres y cinco años de edad pero que no son producto de su relación con el agresor.
La madre agregó que la pareja llevaba viviendo cuatro años pero que desde los primeros quince días de relación, la está golpeando. El individuo se desempeña como arenero y vivía con ella y los niños en el barrio San Antonio. Tampoco sobre este caso existe denuncia previa.
Los dos individuos están plenamente identificados y son buscados afanosamente por investigadores de la Fiscalía en asocio con la Policía y se espera que en breve caigan en poder de las autoridades.

También te puede interesar:   Se filma película en Tuluá, Carlos Moreno llega con el largometraje "Lavaperros"

La ruta a seguir

El punto inicial de denuncia sobre un caso de violencia contra la mujer es la clínica u hospital a donde ingrese la víctima, donde existen los mecanismos para tomar el testimonio y darle traslado a las autoridades.

Al activarse la ruta por parte de las IPS, las instituciones que entran en escena son la Comisaría de Familia que impulsa los mecanismos de protección, y la Fiscalía que tiene a su cargo la investigación y judicialización del agresor.
Si la mujer no acude a ninguna IPS pero quiere hacer la denuncia, puede acudir a la Comisaría de Familia que le ofrece la casahogar como alojamiento provisional mientras la Fiscalía, en asocio con la Policía, acuden a la vivienda de la víctima y ordenan el desalojo del victimario.

“Mi recomendación ante un hecho de violencia contra la mujer es que esta acuda a las dos instituciones, Fiscalía y Comisaría de Familia, puesto que de esa manera se procede de forma conjunta y los resultados son muchos más eficaces” sostiene la personera delegada Viviana Morales Restrepo.

Compartir: