Propietario de la finca La Esperanza y un trabajador son las víctimas. Los antisociales se llevaron 61 bultos de café que fueron vendidos en el corregimiento de Ceylán.

Funcionarios del grupo de exhumaciones del CTI de la Fiscalía se trasladaron el jueves hasta el corregimiento de Puerto Frazadas, zona montañosa de Tuluá, para hacer el reconocimiento de los cadáveres de dos agricultores que fueron asesinados por desconocidos, al parecer por robarles 61 bultos de café, producto de la recolección de dos semanas de trabajo en la finca La Esperanza.

Las investigaciones adelantadas por el Ejército y el Gaula de la Policía, indican que el pasado domingo llegaron hasta la finca La Esperanza, ubicada en la vereda La María, varios hombres que cubrían sus rostros con pasamontañas y procedieron a amarrar al propietario del predio, a su esposa y a uno de sus trabajadores.

A estos agricultores los mantuvieron encerrados en una habitación por varias horas, mientras que los antisociales sacaban de la finca las pertenencias de los agricultores al igual que los bultos de café.
Una vez los antisociales lograron su cometido trasladaron al propietario de la finca identificado como Leovilgildo Ramos Cardona, de 57 años de edad y a su trabajador Sigifredo Osorio Gutiérrez, de 59, hasta una zona boscosa retirada de ese predio en donde les dieron muerte con arma blanca, al parecer con machete y con un arma contundente.

En el marco de las investigaciones lo que han establecido las autoridades, es que los delincuentes se robaron 61 bultos de café que transportaron en dos vehículos tipo Willys y que posteriormente fueron vendidos en un depósito ubicado en el corregimiento de Ceylán.

Las víctimas fueron halladas por familiares y vecinos de la región con el acompañamiento de las autoridades en una zona desolada, distante 500 metros un cuerpo del otro, semi sepultados y tapados con piedras.
Al parecer los delincuentes se tomaron el tiempo necesario para poder acomodar los cuerpos en las escavaciones realizadas y taparlos con piedras.

Allegados a Leovigildo señalaron que se trataba de una persona trabajadora, responsable y de buen trato a los demás. Este reconocido agricultor deja huérfanos tres hijos y hacía parte de una familia de ocho hermanos.

Entre tanto, las autoridades adelantan la respectiva investigación para dar con los responsables de este hecho y así lograr su captura para que respondan por los presuntos delitos de hurto, desaparición forzada, secuestro y homicidio.

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