“…Conocer a Jesús implicará, naturalmente, un acercamiento de fe a su humanidad, a sus enseñanzas y mensaje…”.

“Juan respondió: yo bautizo con agua. Entre ustedes hay alguien a quien no conocen, que viene detrás de mí; y yo no soy digno de soltarle la correa de las sandalias” Juan 1,26-27
Juan el Bautista es uno de los personajes destacados de este tiempo del Adviento, preparación a la solemnidad del nacimiento del Señor, y fundamentalmente hay que entenderlo como aquel que cumplió la función de anunciar la presencia y el ministerio de Jesús entre el pueblo de Israel.

La invitación que hace Juan el Bautista es a preparar el camino del Señor mediante la conversión, que no es otra cosa que re-direccionar el camino de la vida, siendo conscientes de aquello que no es correcto y emprendiendo el peregrinaje con sentido de Dios.
Para lograr esto hay que tener conocimiento de Jesús y convicción profunda que su ejemplo de vida y sus enseñanzas pueden hacer nueva a la persona en sus pensamientos, acciones, palabras y relaciones, traerle cambios significativos en la manera de vivir la fe, de orar, de servir a los demás y de celebrar la vida de la Iglesia. Es decir, esto implica una novedad total en la relación con Aquel que nace tan humildemente en un pesebre de Belén, pero que además, quiere nacer en el corazón de cada uno de nosotros.

Conocer a Jesús implicará, naturalmente, un acercamiento de fe a su humanidad, a sus enseñanzas y mensaje, a los momentos significativos de su existencia, al desenlace de su vida, a su resurrección y a las consecuencias de todo esto en la historia de la humanidad. El creyente no puede ser un ignorante o creer a ciegas, tiene que profundizar para que su fe, llena de contenido, dé sentido a lo que vive y a lo que es.
Cuando llegue la celebración de la Natividad de Jesús hemos de tener la certeza de no estar enredados en factores que distraen para podernos concentrar en recibirlo y aceptarlo, escucharlo y vivir a su manera, morir a lo que no sirve y nacer a una vida de fe auténtica y de servicio; que sea una feliz navidad porque nuestra vida lo es en verdad y en profundidad gracias a que hemos conocido al Salvador.

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