“…cada día desarrollan más la descentralización como modelo de autonomía financiera…”.

A raíz del modelo de descentralización en Colombia acogido en la década de los 90, diferentes personalidades del país empiezan a tener conceptos y opiniones sobre esta en torno al impacto positivo o negativo del crecimiento económico de los gobiernos locales y sus finanzas.

Se encuentran aspectos positivos y negativos del fenómeno, para los primeros hay quienes dicen que es un mecanismo de cercanía entre el nivel central y el local, sirve como herramienta de conocimiento de necesidades del territorio y la existencia de una relación positiva entre la descentralización y el crecimiento económico. Los segundos, aseguran a la pereza fiscal que es la dependencia de las entidades territoriales de las transferencias del gobierno central (Regalías SGR y Sistema General de Participaciones SGP), el aumento del gasto público y un mayor endeudamiento.

Las cifras del Departamento Nacional de Planeación (DNP) muestran que los municipios entre 1996 y 2001 no tuvieron cambios representativos en sus ingresos, mientras que desde 2001 a 2015 los triplicaron.
Aunque el crecimiento económico implica más elementos, las cifras dejan claro que tanto nuestro Departamento como la mayoría de municipios han tenido un aumento paulatino en sus ingresos, sobre transferencias (SGR y SGP) de la nación y los ingresos tributarios (impuesto predial, Industria y Comercio, Sobretasa Gasolina, otros ingresos- para el caso de municipios) y no tributarios (transferencias).

Entonces los gobiernos locales cada día desarrollan más la descentralización como modelo de autonomía financiera territorial, con la implementación de herramientas para el efectivo recaudo de sus ingresos, que inciden en el aumento directo de los recursos de inversión, que conllevan al mayor desarrollo del territorio.

También te puede interesar:   El tiempo ha salido de sus goznes
Compartir: