Mediante un arreglo conciliatorio al que llegaron la Administración Municipal y las ocho familias que habitan la antigua Ralladora de Yuca, se logró que estos núcleos familiares aceptaran salir de allí para sus nuevas viviendas.
El proceso en el que estuvieron presentes delegados tanto de la administración como la defensa de las familias en litigio, se llevó a cabo esta semana luego de múltiples negociaciones sin acuerdos posibles.

Según se informó, a una de las familias se le hizo entrega de un lote con servicios públicos en el barrio Guayacanes a lo que se le sumaron todos los materiales para el inicio de la construcción, obra que será supervisada por la Secretaría de Hábitat e Infraestructura.
Un segundo núcleo familiar, también de la etnia indígena, que había exigido la entrega de una vivienda digna, aceptó el ofrecimiento hecho por la Administración Municipal cuyos obreros ya iniciaron su construcción y se espera su entrega a comienzos del año próximo.

Finalmente la tercera familia, en razón a que ya contaba con carta-cheque y un subsidio para compra de vivienda, aceptó recibir una vivienda en arrendo por tres meses, cancelados por la Administración Municipal, mientras se encuentra una edificación adecuada a sus necesidades.
De acuerdo con el fallo de tutela que ordena atender a estas personas, las ocho familias deberán recibir una vivienda digna con especificaciones mínimas de 90 metros cuadrados.

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