Se ha dicho que “la Ley entra por casa”, pero parece que esta frase no aplica para este caso donde podemos ver como un carro del Centro de Diagnóstico Automotor de Tuluá tiene que ser empujado luego de quedar varado en medio de una calle de la Villa de Céspedes. Un acucioso lector nos envió esta fotografía con la que se pregunta: ¿qué pasaría si a un ciudadano del común le pasara lo mismo, la policía de tránsito le pediría el certificado?

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