“…la carencia del coso municipal pone en riesgo la salud y consecuencialmente la vida…”.

Los corrales municipales para encerrar a los animales que andan perdidos o sueltos y que sufren de hambre, abandono o mal trato de parte de los humanos van ligados con los centros de zoonosis que son establecimientos de orden municipal dedicados a vigilar, diagnosticar, prevenir y controlar las enfermedades o infecciones que se dan en los animales y que son transmisibles a los humanos. Lo anterior significa que la creación y puesta en funcionamiento de estos centros no solo es obligación legal, también constituye actividades de prevención para evitar enfermedades en los animales y las personas del municipio, sobre todo es un acto de humanismo que los alcaldes dispongan de estos centros para darle a los animales abandonados, perdidos o callejeros el trato que se merecen.

La mejor política de salud es la prevención, por ende poner en funcionamiento estos centros es un imperativo para proteger la comunidad de posibles enfermedades y a los animales de sufrimientos y malos tratos; como valor agregado está la humanización de la conducta de los habitantes, sensibilizar a los ciudadanos acerca del amor e importancia que tienen los animales en nuestra sociedad. Preocupa que en nuestra ciudad aún no se vislumbre el cumplimiento a la norma y a diario debamos observar con tristeza casos de mal trato animal, menos mal que existen varias personas y asociaciones que de forma autónoma, altruista con recursos propios y cargados de amor por la sociedad y los animales que hoy hacen parte de ella, pues en uno de cada dos hogares tenemos una o más mascotas, trabajan para proteger los animalitos.

Las obras de cemento son necesarias cuando se hacen bien, cuando se realizan respetando las normas, buscando mejor calidad de vida, optimizando el uso de los sagrados recursos públicos, pero la labor de los gobiernos va mucho más allá, tiene que ante todo, encaminar sus esfuerzos en la protección de la vida, no solo la humana, también la de los animales. La crisis del hospital Rubén Cruz por actos de corrupción y abandono de parte del gobierno denunciado públicamente por los empleados del hospital y la carencia del coso municipal ponen en riesgo la salud y consecuencialmente la vida de los tulueños, sus mascotas y en general los animalitos sin casa en nuestra ciudad.

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